viernes, 1 de mayo de 2015

#SanidadDesnutrida: que tu alimentación sea tu medicina, por una atención nutricional especializada en la sanidad pública


"Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina."
 No lo digo yo, lo dijo Hipócrates en el siglo V antes de Cristo. Y para desgracia del que es considerado padre de la medicina moderna, esto es algo que en la Sanidad actual no se cumple. Bueno, no es que no se cumpla, es que la alimentación es un cero a la izquierda en el sistema nacional de salud, por mucho que sepamos a ciencia cierta que hay multitud de enfermedades que podrían prevenirse con una dieta y un estilo de vida saludables.
Precisamente para remediar esto el colectivo Dietética sin Patrocinadores ha convocado una manifestación el 10 de mayo, bajo el eslogan "Sanidad Desnutrida".  Y muchos blogueros comprometidos con una alimentación saludable estamos dando difusión al evento durante el mes de abril y mayo. Para ello nos pedían que hiciésemos una receta, o difundiésemos el manifiesto, o habláramos de lo que se nos ocurriera relativo al tema. Y yo he creído conveniente hablar sobre mi reciente experiencia como ex-embarazada y madre primeriza.

Hasta que me quedé embarazada mi experiencia con nuestro sistema sanitario era nula, gracias a una buena salud de hierro que supongo se debe a una mezcla de genética, suerte y buenos hábitos. Llevamos años comiendo lo que cultivamos, y en nuestra cocina campan a sus anchas los lactobacilos que habitan el yogurt, el kéfir, la masa madre y los fermentos varios que solemos preparar. Así que puedo decir que tengo un sistema inmunológico bastante privilegiado. Pero cuando me quedé embarazada tuve que ir a mis revisiones mensuales, y salvo decirme que lavara la lechuga con unas gotas de lejía y recetarme unas pastillas con ácido fólico, nadie me asesoró en ningun otro aspecto en cuanto a qué alimentación era mejor llevar. Lo cual me sorprendió porque, qué carajo, ese ser humano que está creciendo en tu panza se alimenta de lo que tú comes, así que si tú comes comida basura, él igual. Y varios de los problemas que puede acarrear un embarazo, como diabetes gestacional o hipertensión, podrían prevenirse llevando una alimentación adecuada. Mi sorpresa fue mayúscula cuando, alrededor de la semana 30, en las clases de preparación nos tocó una charla sobre alimentación. Ejem.... ¿a esas alturas? La mayoría de las mujeres que asistían conmigo a las clases tenían kilos de más, y al menos la mitad podrían haberse catalogado como obesas. Todas confesaron cosas como que "no salían del súper sin una bolsa de bollos" o que no comían fruta ni verdura. Prácticamente ninguna hacía ejercicio, salvo el que hacían en las clases. Francamente, esas mujeres habrían necesitado un nutricionista que las guiara y les inculcara hábitos saludables desde el principio. En un país que supera con creces la tasa de cesáreas recomendada por la OMS, seguro que influye el hecho de que una gran mayoría de las embarazadas llegue a término con sobrepeso.

Luego cuando nació Sami nos encontramos con el fabuloso mundo de los percentiles y las "ayuditas", parecía que era más importante que el bebé estuviera gordo a que estuviera sano. Afortunadamente nuestra pediatra es una defensora de la lactancia materna, pero cada vez que nos veía la enfermera de pediatría de turno nos soltaba cosas como "ah ¿toma SÓLO pecho?" "si no engorda más habrá que darle una ayudita". Tampoco hemos visto hasta el momento ni rastro de nutricionistas, y buena falta que harían ya que las recomendaciones al comenzar la alimentación complementaria tiene perlas como esta:


nada puedo añadir sobre el horror del "mi primer yogurt" que no haya dicho ya la OCU (entre otras cosas, ni si quiera son yogures y llevan azúcar) por eso el hecho de que lo recomienden me dejó ojiplática. ¡Recomendar un derivado lácteo con azúcar para un bebé de seis meses! Esto, si hubiera nutricionistas en pediatría, no pasaría. ¿Cuántos padres habrá por ahí que den a sus hijos guarrindongadas tipo Hero Baby? Si además de hacer las revisiones con el pediatra y poner las vacunas, los padres y madres pasáramos consulta con un nutricionista nadie estaría dando a sus hijos galletas a los 4 meses o postres azucarados a los 6.

Así que para mi ya sólo este motivo de su manifiesto es suficiente para reclamar atención nutricional especializada en nuestro sistema de salud:

Porque tenemos una tasa de obesidad infantil alarmante y en aumento, y no hay Técnicos Superiores en Dietética ni  Dietistas-Nutricionistas en atención primaria ni en pediatría.
¡Algo falla en tu Sanidad!¡Exige atención nutricional!
Apoya la campaña. Manifiéstate el 10 de mayo, a las 12:00, frente al Ministerio de Sanidad.

9 comentarios:

  1. Voy a llorar... esto lo he visto más veces... debería ser causa de denuncia por mala praxis, así te lo digo. Y si vieras ojitas de recomendaciones nutricionales en oncología, cardio, diabetes... no damos crédito.

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  2. Lamentablemente pasa con mucha frecuencia. Y lo peor es cuando te encuentras personas que trabajan en la sanidad pública (y digo personas porque no se merecen que les catalogue como profesionales) que cuando les dices que sigues dando el pecho a tu hija de 2 años te contestan "y es que va estar tomando el pecho hasta que tenga novio? ". Mi respuesta, como madre y como dietista-nutricionista, fue "según la OMS, se recomienda lactancia materna como mínimo hasta los dos años". Triste que sigan haciéndose esos comentarios, que no se esté actualizado (eso ya es mala praxis!) y que nadie haga nada!

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  3. Lamentablemente pasa con mucha frecuencia. Y lo peor es cuando te encuentras personas que trabajan en la sanidad pública (y digo personas porque no se merecen que les catalogue como profesionales) que cuando les dices que sigues dando el pecho a tu hija de 2 años te contestan "y es que va estar tomando el pecho hasta que tenga novio? ". Mi respuesta, como madre y como dietista-nutricionista, fue "según la OMS, se recomienda lactancia materna como mínimo hasta los dos años". Triste que sigan haciéndose esos comentarios, que no se esté actualizado (eso ya es mala praxis!) y que nadie haga nada!

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  4. Totalmente de acuerdo contigo. Creo que la sanidad debería buscar la prevención de muchas enfermedades. Y eso se consigue con hábitos saludables, la alimentación es fundamental. Así que pues solo nos queda que las que lo tenemos claro lo difundamos. Besos

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  5. Ya me dejaste de piedra el otro día con algunos comentarios sobre este tema, pero conocer toda la historia de tu experiencia, uf... lo de la recomendación de Mi primer yogur me ha dejado alucinada O_o. Tengo que preguntarle a mi suegra sobre esto, que es médico de familia y dirige un centro de salud, y se preocupa mucho por temas de nutrición. Madre mía, cómo tienen que cambiar las cosas!
    Gracias por sacar tiempo para el post :).

    Un abrazo

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  6. Somos víctimas del márketing, continuamente. Es increíble todo lo que nos cuelan en alimentación, hasta las simples frutas desecadas tienen aditivos. No tengo hijos pero siempre me han dado desconfianza los tarritos preparados. En mi casa mi madre siempre nos hacía puré casero incluso a mi hermano pequeño que nació en el 92, cuando ya estaba en auge los productos preparados para bebés. Es cierto, somos muy ignorantes en cuanto a alimentación y no nos educan en ello, es un problema social que espero en otros países no pase. Un ejemplo de la importancia que le dan a la alimentación en sanidad es que cuando me diagnosticaron el hipotiroidismo el endocrino no me dió ni una triste fotocopia de pautas de alimentación recomendada, sólo me dijo que me daba el alta, siguiera con la medicación y que si engordaba o me quedaba embarazada entonces acudiera.
    Cuando engordé acudí a una nutricionista, y si quedo embarazada haré lo mismo.
    Buen post.

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  7. Yo si me pongo a contar cosas me pasa como a ti, que no paro. En los embarazos cero consejos sobre cómo alimentarme yo. En el primero también cero consejos sobre cómo alimentar al bebé, y en el segundo la matrona comenzó diciéndome que destetara a mi hijo mayor, ya que con 22 meses aún seguía mamando y terminó diciéndonos eso de que no todas las madres tenemos leche. En fin, no la hice ni caso ni en una cosa ni en la otra.
    Luego, como bien dices, la pediatra con sus dichosos y desactualizados percentiles, ya que la que me tocó a mi aún no usaba las últimas tablas de la OMS hechas con niños amamantados. Cuando empecé con la alimentación complementaria se quedó tan ancha diciéndome que cuando le diera a mi hijo la papilla de frutas ya le podía quitar una toma de pecho, y que si no le gustaba la papilla le echara cereales en ella. En fin, un horror y una continua lucha contracorriente, y podría seguir, pero no es plan ;). Por lo menos a ti y a mi a cabezonas no nos ganan y no nos engañan, sobre todo porque tenemos las cosas bien claras.

    Y lo cierto es que es preocupante que a nadie le interese enseñar a alimentarse a la gente, cosa que la mayoría de los médicos tampoco saben. Parece mentira que exista algo llamado "medicina preventiva" y que no sean capaces de ver que prevenir las enfermedades que derivan de una mala alimentación, es la mejor inversión. Se ve que les conviene más gastar en tratamientos y operaciones, bajas y todo eso, yo si no, no me lo puedo explicar.
    Un abrazo

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  8. Qué razón tienes! Yo cada vez estoy más concienciada con comer comida de verdad, con comprar lo más local posible (sin extremos pero me preocupo por ello) y de comer saludable.
    Cada día me asombro más cuando veo los catálogos de ofertas de los supermercados...teniendo en cuenta que tanto la fruta, la carne y el pescado las compro en mi barrio, ¡lo demás son guarrerías al 95%! Para decirte que era una fan absoluta de las galletas María Fontaneda y ya ni las compro. He decidido que todos los caprichos dulces salgan de mis manos con productos de confianza.
    No soy una persona radical en nada, pero en este caso, la mayoría de la gente de mi alrededor no me comprende, que quiero comerme un yogur natural y endulzarlo con mi mermelada casera, y no uno con sabor a tarta de manzana, que no es yogur ni nada, que prefiero hacerme mi pan antes que comprarlo en el súper o en la panadería, porque para mí lo que venden poco se parece al pan, que para mí no tiene precio el placer de comerme una conserva casera de bonito o caballa con el bendito aceite de oliva virgen extra de mi tierra...
    Disfruto comiendo, y disfruto comiendo bien. Pero lo que está claro es que la gente necesita una formación nutricional, puesto que por si mismas no se van a preocupar por lo que comen.
    Quienes nos gusta cocinar, en mayor medida (no todos) tenemos más conciencia de lo que manejamos entre manos y de lo que nos llevamos a la boca.
    Y por último, ¡enhorabuena por la maternidad! Disfrútala al máximo. Tu bebé ha caído en una familia privilegiada :-)

    Un beso

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  9. Buenos dias y encantada de conocerte, soy Aroa del Blog La Cocinita de Aroa, te escribo como nueva seguidora tuya y decirte que me encanta tu blog!! si te apetece echar un vistazo al mio y seguirme para mi seria un honor, aqui te lo dejo ;) Un besito.
    http://lacocinitadearoa.blogspot.com.es/

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