Este verano muchos pudimos conocer virtualmente el restaurante londinense Ottolenghi, a través de las aventuras de Iban en su obrador. Iban se pasó todo el verano trabajando allí, y nos contaba los maravillosos ingredientes que usaban, el detalle que ponían en todo lo que hacían. A raíz de leer esto, Lola se compró el libro "Ottolenghi: the cookbook" y a su vez empezó a enseñarnos recetas llenas de combinaciones de sabores increíbles. Las recetas eran justo esas que a mí me gustan, en donde prima la calidad de los ingredientes y no se trata de enmascararlos, sino de combinarlos hábilmente y realzar su sabor.Así que me compré el libro, y cuando vi esta receta fue un flechazo. La he hecho varias veces, y se ha convertido en uno de mis platos favoritos. Es sencilla de preparar pero el resultado es lo suficientemente sofisticado como para poder servirla hasta en la cena de navidad, con esos granos de granada que parecen rubíes. Una maravilla.
Ingredientes
un puñado de piñones
los granos de media granada
hojas de albahaca
unas hebras de azafrán
150 gr de yogur natural
un chorrito de zumo de limón
aceite de oliva y sal
Precalentar el horno a 220º. Lavar las berenjenas y cortarlas en láminas o rodajas no muy gruesas. Pincelarlas con aceite de oliva, salar al gusto y ponerlas en la bandeja del horno encima de papel sulfurizado. Hornear unos 15 minutos, hasta que estén doradas.
Mientras, preparar la salsa. Calentar un par de cucharadas de agua, e infusionar el azafrán durante unos 5 minutos. En un bol mezclar el yogur, el zumo de limón, unas cucharadas de aceite de oliva, y la infusión de azafrán. Remover bien hasta tenerlo bien ligado, y reservar en la nevera.
Tostar los piñones en una sartén a fuego medio. Reservar.
Para servirlo, poner las láminas de berenjena en una fuente, la salsa de yogur al azafrán por encima, y finalmente los piñones, los granos de la granada y unas hojas de alabahaca fresca.
Merece la pena probarlo, y más ahora que estamos en temporada de granadas. Gracias Lola por la recomendación, este libro ha sido un gran descubrimiento.
Tostar los piñones en una sartén a fuego medio. Reservar.
Para servirlo, poner las láminas de berenjena en una fuente, la salsa de yogur al azafrán por encima, y finalmente los piñones, los granos de la granada y unas hojas de alabahaca fresca.
Merece la pena probarlo, y más ahora que estamos en temporada de granadas. Gracias Lola por la recomendación, este libro ha sido un gran descubrimiento.

























