
A fuerza de cambiar de trabajo y de país, de hacer amigos de los que te tienes que separar unos meses después, una piensa que ya se ha acostumbrado a tanto trasiego. Pero no, no es tan fácil. Hay días en que me entra un gran cansancio sólo de pensar en una nueva despedida, una nueva mudanza. Sé que a los verdaderos amigos se les lleva en el corazón. Aunque suene a lugar común no deja de ser cierto. A pesar de las distancias, cuando los vuelves a encontrar parece que no haya pasado el tiempo. Y afortunadamente este verano también he disfrutado de estos re-encuentros. Pero aún así siguen sin gustarme las despedidas.
Así que esta coca la hice para un picnic de no-despedida. Al fin y al cabo, para algo están los aviones.
No sabía si llamarlo bizcocho salado o cake. Lo primero sonaba raro, lo segundo pedante. Opté por llamarlo coca, como llaman a los bizcochos en casa de Dani, ya sean dulces o salados.
Ingredientes:
2 tazas de harina (de repostería)
1 sobre de levadura
2 huevos
50 ml de aceite de oliva
25 ml de leche
1 cs de azúcar
2 cc de sal
1 cc de aglio italiano
1 cc de tomillo
6 o 7 tomates pequeños, tipo roma
un puñado de aceitunas negras
albahaca picada
Precalentar el horno a 190ºC.
Mezclar en un bol los ingredientes secos (harina, levadura, especias, sal). En otro bol batir los huevos, y luego añadir el aceite y la leche. Añadir esta mezcla a los ingredientes secos, con cuidado de que no queden grumos. Agregar los tomates y las aceitunas cortados en trozos pequeños. Poner la mezcla en una fuente de horno engrasada o un molde de bizcocho.
Hornear 40 minutos, o hasta que al pinchar con un cuchillo salga la hoja limpia. Desmoldar y dejar enfriar en una rejilla.
Se puede tomar de aperitivo, en un picnic, o con una ensalada para una comida completa. Y con lo que sobró, hice un pudding, poniendo las rebanadas de coca en una fuente de horno, sobre ellas unas rodajas de calabacín a la plancha, y un huevo batido por encima. Se mete en el horno a 150ºC hasta que el huevo se cuaje. Ale, dos recetas por una.
Así que esta coca la hice para un picnic de no-despedida. Al fin y al cabo, para algo están los aviones.
No sabía si llamarlo bizcocho salado o cake. Lo primero sonaba raro, lo segundo pedante. Opté por llamarlo coca, como llaman a los bizcochos en casa de Dani, ya sean dulces o salados.
Ingredientes:
2 tazas de harina (de repostería)
1 sobre de levadura
2 huevos
50 ml de aceite de oliva
25 ml de leche
1 cs de azúcar
2 cc de sal
1 cc de aglio italiano
1 cc de tomillo
6 o 7 tomates pequeños, tipo roma
un puñado de aceitunas negras
albahaca picada
Precalentar el horno a 190ºC.
Mezclar en un bol los ingredientes secos (harina, levadura, especias, sal). En otro bol batir los huevos, y luego añadir el aceite y la leche. Añadir esta mezcla a los ingredientes secos, con cuidado de que no queden grumos. Agregar los tomates y las aceitunas cortados en trozos pequeños. Poner la mezcla en una fuente de horno engrasada o un molde de bizcocho.
Hornear 40 minutos, o hasta que al pinchar con un cuchillo salga la hoja limpia. Desmoldar y dejar enfriar en una rejilla.
Se puede tomar de aperitivo, en un picnic, o con una ensalada para una comida completa. Y con lo que sobró, hice un pudding, poniendo las rebanadas de coca en una fuente de horno, sobre ellas unas rodajas de calabacín a la plancha, y un huevo batido por encima. Se mete en el horno a 150ºC hasta que el huevo se cuaje. Ale, dos recetas por una.
