Hace unas semanas
El País publicó la siguiente
noticia :
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Los cultivos ecológicos no son más saludablesLos plantas cultivadas de manera ecológica -sin aditivos, fertilizantes o pesticidas- son más caras (hasta un tercio más), pero no más nutritivas que las obtenidas de una manera usando abonos y aditivos químicos. Al menos así lo ha concluido un estudio de la Universidad de Copenhague que ha publicado la revista Journal of the Science of Food and Agriculture.El trabajo, que ha dirigido Susanne Bügel, ha consistido en cultivar durante dos años patatas, zanahorias, coles, guisantes y manzanas en tres condiciones: sin ningún aditivo (sólo algo de abono animal); con abono y pesticidas al nivel máximo permitido por la ley danesa; y con todos los aditivos que son legales. Las cosechas obtenidas se usaron para alimentar ratas de laboratorio, y se analizaron tanto los animales como sus deposiciones. El principal resultado fue que no había diferencias significativas ni en las vitaminas ni en los oligoelementos aportados por los vegetales, independientemente de la forma de cultivo.El director de la Sociedad de Industrias Químicas danesas, Alan Baylis, ha explicado de esta manera los resultados: "Una vez que un nutriente está en el suelo, a la planta le da igual que haya llegado ahí de una manera natural o artificial".Los autores del estudio no evaluaron otros aspectos (cantidad o calidad de los frutos). Por eso, incluso la revista Dailygreen, una de las biblias del ecologismo actual, recoge el estudio, señalando que, más que la salud, hay otros aspectos (no contaminar o el color, olor y sabor de los alimentos) para preferir los productos orgánicos."
La noticia me dejó, la verdad, bastante perpleja, porque era contraria a todo lo que había leído hasta entonces. Varias dudas me asaltaron, entre ellas, ¿por qué no se cita a la institución que financia el proyecto? Ni la ciencia ni el periodismo que se hacen hoy en día son "palomita blanca", eso todos lo sabemos, y por eso una norma cuando se da una información científica es decir siempre, siempre, siempre, quien te financia. Así que todo me olía a lobby de la industria agroquímica, en su enésimo intento por desprestigiar los productos ecológicos. He investigado un poco el asunto, y bueno, he sacado algunas conclusiones interesantes. Vayamos por partes.
Por un lado, parece ser que la manera de citar a la autora en el periódico
El País es totalmente sesgada. En el blog
Proyecto Coccinela he encontrado la traducción de un extracto del artículo publicado en el Frankfurter Allgemeine en el que citan a Susanne Bügel, directora de la sección de Nutrición Humana del estudio, afirmando: "Incluso si el contenido en minerales es exactamente igual, los productos ecológicos pueden ser más sanos“. Y dice esto, porque en el estudio se han limitado a medir la cantidad de minerales y vitaminas que tienen las hortalizas plantadas de manera ecológica y las plantadas de manera convencional, pero en ningún lugar hablan de algo muy importante que es lo que NO tienen los productos ecológicos: pesticidas, por ejemplo. Los convencionales, afirman, llevan la cantidad máxima permitida por la ley, que se SUPONE no es perjudicial para la salud (el DDT, en sus tiempos, tampoco lo era...). Los ecológicos llevan cero, y eso, seguro seguro que no es perjudicial. O sea, que el artículo de
El Pais está manipulado empezando por el titular, que, en todo caso, debería ser "los cultivos ecológicos no son más nutritivos" (así lo tituló la CNN) en lugar de "los cultivos ecológicos no son más saludables", ya que en caso contrario están contradiciendo a su propia fuente.
Otro asunto importante es que en su estudio están comparando hortalizas plantadas por ellos, en la misma tierra tanto las convencionales como las otras. Y esto, me parece, es manipulación total. El director de la Sociedad de Industrias Químicas danesas (ya me olía a mi a lobby agroquímico) Alan Baylis, explica de esta manera los resultados: "Una vez que un nutriente está en el suelo, a la planta le da igual que haya llegado ahí de una manera natural o artificial". Ajá, ahí vamos. Estamos SUPONIENDO que la planta TIENE suelo. Una gran, enorme parte, de las hortalizas convencionales se cultivan, hoy día, sin suelo, de manera hidropónica, chutándoles agua a saco para que crezcan rápido y sean muy rentables aunque ni alimenten ni sepan a nada. ¿En ese caso también tienen las hortalizas la misma cantidad de nutrientes?
Pues según Carlo Leifert, que coordina un estudio europeo, pagado por la Unión Europea (es decir, fondos públicos, y este detalle es de gran importancia), que compara la calidad de los productos agrarios producidos de distintas maneras, los productos ecológicos son mucho más nutritivos que los convencionales. Sus conclusiones son diametralmente opuestas a las de los daneses. Y este señor sabemos que no está pagado por ningún lobby, y eso ya da al menos una idea de la integridad de sus investigaciones. Las primeras conclusiones de esta investigación revelan que las frutas y las verduras orgánicas contienen hasta un 40% más de antioxidantes que otros cultivos no orgánicos. Por ejemplo, el estudio llevado a cabo sobre los tomates (lo podéis leer
aquí) concluye que los orgánicos tienen más azúcares, vitamina C, flavonoides y beta-caroteno, y menos pesticidas y nitratos.
Otra cosa que despertó mi suspicacia es que la noticia se publicó en muchos medios de comunicación de muchos países diferentes. En medios mainstream, para entendernos. A ver, que no es una noticia tipo "Palestina e Israel han firmado la paz". Como que se le dio demasiada distribución para la importancia que tiene. Y sin embargo, a las investigaciones de Carlo Leifert, sólo se les ha dado salida en medios especializados, en las páginas de investigación de la Unión Europea o en revistas de ecología. En
El País he buscado alguna noticia sobre los resultados de Leifert, y no he encontrado nada. ¿Por qué publican a la una y no al otro? Ummm.....Me quedo con la duda de si el estudio de la Dr Bügel era torticero desde el principio o si los medios lo han tergiversado.
Moraleja: nunca te fíes de lo que lees hasta que no hayas contrastado la información.
La intoxicación informativa está a la orden del día.