Este año no nos sentíamos muy carnavaleros, así que hemos aprovechado el puente para escaparnos a Londres, a casa de nuestra amiga M. Yo he estado en Londres unas cuantas veces, la verdad que la mayoría de ellas por curro, pero D. hacía tiempo que no iba. Juntarse con los amigos, visitar los estupendos museos londinenses, tomarse una pinta y pasear al lado del Támesis (weather permit) siempre es una buena idea. Así que allí que nos fuimos.
Visitamos la Tate Modern, donde el artista chino Ai Wei Wei tiene expuesta una obra que consiste en 100 millones (sí, un 1 con 8 ceros detrás) de pipas de girasol hechas en porcelana, a mano, una a una, y pintadas igualmente a mano, que cubren todo el suelo de la enorme sala de turbinas. También estuvimos en mercados, desafortunadamente no en el Borough Market, que estaba cerrado, pero sí en Spitalfields, donde dimos con un puesto donde la Flowerpower City Bakery vende sus panes (nos llevamos un Hoxton Rye Bread que duró muy poquito porque estaba buenísimo). Dedicamos casi un día sólo a las salas de mesopotamia y middle east del British Museum, y dimos con el restaurante Rasa Samudra, cuya fabulosa receta de dosas ,un tipo de pan plano del sur de la India, usé en una de los retos de los Daring Cooks hace algún tiempo.
Como siempre me traje un pequeño botín: dos tipos de harina malteada y un paquete de sumac, una especia que usan mucho en Ottolenghi pero que en Canarias es imposible de encontrar. Bueno, y por supuesto no faltó la visita al Ottolenghi de Notting Hill, en cuyo takeaway compramos la cena de nuestra última noche en Londres, ¿qué creíais?¿que podía ir a Londres sin pasar de nuevo por allí?¡ni hablar!
El martes de Carnaval en Inglaterra se celebra el "Pancake Day", también llamado Shrove Tuesday. Es una tradición que data de antes de la reforma protestante, y según la Wikipedia shrove viene de shrive que significa obtener la absolución (de los pecados, se supone) mediante la penitencia que se lleva a cabo en la Cuaresma. Por eso el martes antes de que empiece esta la gente aprovechaba para zamparse unos buenos pancakes con bien de sirope, al igual que en otros sitios se celebra el Carnaval (cada cual peca a su manera, por aquí por lo que se ve preferimos los pecados carnales).
Así que, aunque con dos días de retraso, aprovecho para traeros estas tortitas de masa madre, en su versión salada. La receta base es más o menos la de mis tortitas de masa madre. Es una buena opción para los que tenéis excedentes de masa madre y no sabéis qué hacer con ellos, o para una cena rápida o un picnic.
Ingredientes, para 4 tortitas bien grandes
250 gr de masa madre de trigo blanco, refrescada (quien aún no tenga un tarro de masa madre en su nevera, puede encontrar la manera de hacerla aquí)1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
1 huevo
1/2 cucharada de café de sal
1/2 cucharada de café de levadura en polvo para repostería
1 manzana
1 puerro
1 tazón de espinacas frescas picadas
Rehogar la manzana cortada en daditos con el puerro picado. Reservar.
Hervir las espinacas en abundante agua durante un par de minutos y escurrir bien, asegurándonos de quitar bien todo el líquido. Reservar.
Mezclar la masa madre con el aceite, la sal, la levadura y la yema del huevo. Por otro lado montar la clara a punto de nieve, y mezclarla delicadamente con el resto de ingredientes. Añadir la manzana, el puerro y las espinacas.
Calentar una sartén antiadherente, echar la masa con un cucharón, y darle la vuelta a la tortita cuando aparezcan burbujas en su superficie.
Nosotros nos las comimos acompañadas por una sencilla ensalada de lechugas de la huerta y salsa de berenjena asada.











