viernes, 25 de abril de 2008

Estoy de viaje, ¡¡hasta el 7 de mayo!!

Me voy de la "isla picuda", una semanita a Madrid y luego a Munich a pasar frío y currar.
Mientras os dejo con esta idea tan buena que he encontrado en el blog de Salvia, ¡promocionar el desayuno saludable!
En España tenemos al desayuno maltratado, la mayor parte de la gente ni si quiera desayuna. Con lo sano que es. Así que os dejo esta foto de uno de nuestros desayunos, con un pan casero, un zumo, un buen café con leche, y sobre todo ¡mucha calma! Para empezar bien el día.
Besos y hasta pronto.


Buñuelos de bacalao (de mi madre, pues claro)


La última vez que puse una receta de mi madre en este blog, tuve movida con mi hermana mayor. "¡Le has puesto cebolla al pollo en pepitoria! ¡Lleva ajo! ¡Ajo!" Bueno, Pepa, tampoco vamos a hacer de esto una cuestión de estado.... Esta vez, ¡juro que la receta está tal cual me la dió mamá! Bueno, lo prometo, que tiene otra connotación...
Los ingredientes, para hacer buñuelos para un regimiento, son:

500 gr de migas de bacalao
2 huevos batidos
1 cucharadita de pimentón dulce
un par de cucharaditas de perejil picado
1 vaso de agua, y un poco más
harina (~15 cucharadas soperas)
dos cucharaditas de levadura (tipo royal)
sal

Yo prefiero el bacalao salado al congelado. Al congelado me parece que se le queda un regusto a amoniaco que es imposible de quitar, y que no puedo soportar. En caso de usar bacalao salado, hay que ponerlo en remojo la víspera, dejarlo toda la noche, y cambiarle el agua por la mañana. Por lo menos hay que cambiarle el agua una vez. Se baten los huevos, y se les va añadiendo la harina, mezclada con la levadura. Se añade el agua, y se termina de añadir la harina, hasta que la masa tenga consistencia, pero sin estar demasiado espesa (si queda demasiado espesa los buñuelos no quedan esponjosos). Entonces se mezcla el bacalao desmigado, el pimentón y el perejil. Aquí yo metí la pata, porque eché cilantro, que me gusta más. Sorprendentemente, el cilantro no dio absolutamente nada de sabor. Fui a mi libro de cabecera, "la cocina y los alimentos" de Mr. McGee, y aprendí que lo que le da el aroma al cilantro es un aldehído graso, el decenal, que es muy reactivo y por eso el cilantro pierde su aroma si se calienta. Este libro es una joya. Bueno, una vez que está todo mezclado, hay que dejarlo reposar 1/2 hora. Se fríen en aceite bien caliente. Para ajustar el punto de sal, lo mejor es freir uno, probarlo, y si falta sal añadirla entonces. También si no está esponjoso, se puede añadir más agua.
Pensaba que este era un plato muy común, pero ninguno de mis amigos lo conocía.
Yo he empezado hoy el fin de semana. Mañana nos vamos a "la capital", a Madrid, a disfrutar de la familia y ¡de la comida de mi madre!

miércoles, 23 de abril de 2008

Bizcocho de limoncello para un cumpleaños feliz

Otro cumpleaños otro bizcocho. Esta vez era el cumple de Pedro, y le llevamos este bizcocho al limoncello cuya receta le he robado, con su permiso, a Cannella. No escribo la receta porque esta vez decidí que los experimentos, mejor con gaseosa, y seguí la receta exactamente al pie de la letra. Es que no me iba a arriesgar a echar a perder medio vaso de nuestro fabuloso limoncello que ahí sigue, ganando con el tiempo como las cosas buenas. Cande y Virgilio nos dieron más limones y ya está en proceso otra tanda, junto con un licor de flores de azahar que estamos improvisando. A lo que íbamos, la receta del bizcocho la podéis encontrar aquí.
A mi me quedó un poco oscura, quizá es porque mi horno es muy cañero y se calienta mucho. Batí las claras de los huevos mucho, pero mucho, y entonces el bizcocho empezó a subir como si fuera un souflé, y se oscureció mucho desde el principio pero al final no se quemó. Aunque parezca, a los diez minutos, que por fuera está hecho, hay que dejarlo la media hora para que se haga por dentro. En fin, sale muy esponjoso, es cierto que la combinación de limón y almendras es muy buena, y pienso repetirlo seguro seguro.
¡gracias Cannella!

domingo, 20 de abril de 2008

Atún confitado a la miel de castaño


Este plato cumple casi casi las condiciones de las 100 millas, una de mis últimas obsesiones. Todos los ingredientes excepto el aceite de oliva son de aquí. En fin....la perfección es difícil. La receta está sacada del libro Cocinando con Mieles de Tenerife, publicado por la Casa de la Miel. Es del cocinero Antonio Aguiar del restaurante Casa el Millo. Los ingredientes, para tres personas, son:

3 filetes de atún fresco fresco

para confitar el atún:
100 ml de miel de castaño
100 ml de aceite de oliva (virgen extra)
1 cucharada de vinagre de miel
para la guarnición:
1 batata blanca
1 cebolla
1 vaso de vino blanco
2 cucharadas más de miel de castaño

Mezclar el aceite con la miel, introducir el atún en la mezcla y macerar durante doce horas.
Una vez macerado, pasar el atún por la plancha, vuelta y vuelta, y terminar de hacer en el horno precalentado a 180º durante 7 minutos.
La mezcla que sobre de macerar el atún se puede guardar en la nevera para volver a utilizarla para macerar cualquier otra cosa.
Lo acompañamos de cebolla confitada y puré de batata. Para confitar la cebolla, ponerla al fuego con un poco de aceite a fuego lento, y cuando esté blanda, antes de que coja color, añadir el vaso de vino blanco y las cucharadas de miel. Dejar que se reduzca a fuego lento, hasta que la cebolla coja un color oscuro. Mientras, cocer la batata pelada, y cuando esté blanda salarla y aplastarla con un tenedor para hacer el puré.
Está mal que yo lo diga, pero es muy fácil de hacer y el resultado es delicado y muy bueno.

Más sobre productos canarios: vinagre de miel

El sábado fuimos a hacer la compra a La Recova, el mercado central de Santa Cruz de Tenerife. No quiero hacer proselitismo, pero la verdad que para mí la diferencia entre hacer la compra en el Carrefour o similares y hacerla en el mercado, es como la diferencia entre la noche y el día. En el mercado, los tenderos te cuentan de donde vienen sus productos, cuales están en su mejor momento, te recomiendan que tal día no te lleves papayas porque están verdes o que compres esos aguacates de Güimar que han traído esta semana porque han salido estupendos. No sé, uno recupera una relación más directa con lo que come. En fin, que yo voy al Alcampo y me desquicio en 15 minutos, pero en el mercado puedo pasar una hora fácilmente. En unos pocos meses que llevamos aquí ya tenemos a nuestro panadero, nuestro proveedor de miel .... La miel, en Tenerife, es un mundo. Al principio cuando llegas de la península lo que más te da de ojo es que es más cara, pero luego te das cuenta de que la calidad merece el precio. Aquí la miel se comercializa a través de la Casa de la Miel. Se ocupan de que las mieles tengan una buena calidad, las analizan para saber de que variedad son (existen más de trece tipos de miel en Tenerife) y apoyan a los apicultores. Nosotros la miel la compramos a los hermanos Dorta, que además tienen sus propias colmenas y son muy simpáticos. Nos habían hablado de un vinagre de miel que hace un apicultor de Tacoronte, y ayer, cuando pasamos por allí, ¡¡son tan majos que nos regalaron una botella!! Nos recomendaron probarlo primero sólo con pan, así que hicimos una cata en condiciones, con un pan de centeno y acompañándolo además de una copa de vino blanco. El aroma que desprendía tenía notas de madera y de caramelo, el sabor no era apenas ácido, yo creo que lo justo para combinar bien con el fondo de miel y caramelo. No es un vinagre CON miel, sino un vinagre DE miel, convirtiendo los azúcares de la miel en alcoholes y posteriormente los alcoholes en vinagre.
Bueno, según Sergio, soy más nacionalista que los de Coalición porque hago mucha publicidad a los productos canarios. Pero a ver, si hacen cosas buenas, ¿por que no voy a defenderlas?

jueves, 17 de abril de 2008

Los consejos de Paco: Que saber cuando se compran huevos

Es mi primer artículo y por tanto estoy un poco nervioso.
Me suele gustar más hablar sobre la calidad de los vegetales, pero el otro día a una amiga le tangaron con unos huevos en el Mercadona, y he creído importante aclarar de una vez por todas este lío con el etiquetado de los huevos.

Desde enero del 2004 una normativa europea (la 2295/2003) exige un control bastante exhaustivo y marcado en el huevo que nos informe a los consumidores sobre lo que comemos.

En la cáscara tiene que existir un código impreso formado por varios dígitos. Veamos lo que quiere decir cada numerito:

a) El primer dígito informa sobre la forma de cría de la gallina:

0, para la producción ecológica.
1, para la producción campera.
2, para la producción en el suelo.
3, para la producción en jaulas.

Si pudieseis tener la oportunidad de ver como viven las gallinas en jaulas, creo que dejaríais de comer los de producción en jaulas. (Os recomiendo conseguir por ahí un documental del canal Documanía que se llama “¿Que comemos hoy?” También podéis verlo aquí. Una imagen vale mas que mil palabras…)
Para entendernos, una gallina del 3, es una máquina de hacer huevos. No ve la luz natural, les cambian los ciclos de luz, y están hacinadas en jaulas con elevados niveles de estrés. Para evitar que estas condiciones afecten a su salud o a la producción, eso sí, las rocían con productos sanitarios. Dan pena.

Las gallinas del 2 (producción en suelo) disponen de cierta libertad. ) 12 gallinas por m2 A mi esto, la verdad me suena a eso de “como meter 100 elefantes en un seiscientos”…osea, fácil: tres de ancho por cuatro de largo… En las fiestas de ositos de peluche no solemos ser mas de 6 por m2, y eso ya ¡se trata de un fiestón !!)

Las gallinas del 1, (camperas) ya tienen una vida más normalita. Allí hay un mínimo de 4 m2 para cada gallina. La superficie debe estar cubierta por vegetación.

Las gallinas del 0, las ecológicas disponen igualmente de 4 m2 de campo por gallina, pero se restringe aun más la alimentación. Solo el 20% de los piensos que coman no podrán provenir de agricultura ecológica, y además son las únicas que no comen soja transgénica (actualmente es la mas utilizada en las granjas)

b) Las dos letras siguientes son las iniciales correspondientes al país de la Unión Europea donde se han producido los huevos. España se identifica como "ES".

c) El resto de dígitos son el número de identificación de la granja de producción. En España este código está compuesto por 2 dígitos que identifican la provincia, 3 dígitos para el municipio y los dígitos restantes que identifican la explotación dentro del municipio.

Sólo se consideran aptos para consumo humano directo los huevos frescos, denominados huevos de "Categoría A".

Los huevos frescos no se lavan ni se limpian por otros procedimientos antes o después de la clasificación. Tampoco se someten a ningún tratamiento de conservación ni refrigeración a temperaturas de menos de 5°C.

Una vez seleccionados, los huevos frescos se clasifican en función de su peso en cuatro clases:

• XL - Super grandes: 73 g o más
• L - Grandes: 63 a 73 g.
• M - Medianos: 53 a 63 g.
• S - Pequeños: menos de 53 g.

Un huevo fresco debe de venderse al consumidor en los 21 días desde la puesta, y la fecha de “consumo preferente” marcada en el envase no debe superar los 28 días desde el día de puesta. No es una “fecha de caducidad”. Los huevos “extras” (extra-frescos) deberán retirase del supermercado o retirar su etiqueta de “extra” al séptimo día siguiente a la fecha de embalaje o el noveno día siguiente a la fecha de puesta.

Los huevos que no cumplen los requisitos necesarios para ser considerados de "Categoría A" o "frescos" y son aptos para el consumo humano pueden ser transformados en las industrias de ovoproductos, y destinados a la industria alimentaria, que procesan el huevo con un tratamiento térmico, eliminando los riesgos sanitarios.

Una vez en casa, podemos medir el frescor de los huevos valorando la cantidad de aire que tienen los huevos en su interior. Como van perdiendo humedad a medida que pasan los días, esa humedad se sustituye por aire, y podemos hacer el simple experimento de meterlos en agua: si se hunden es que son muy frescos; si quedan como un iceberg rozando la superficie, es que tendrán cerca de 4-5 días, y si flotan tendrán más de una semana. Antiguamente, parece ser que si flotaban los tiraban…claro que tampoco tenían las neveras que tenemos ahora.

martes, 15 de abril de 2008

Bubangos rellenos

Esta receta en realidad es de Daniel, pero me gustó tanto que se la he robado. Los bubangos son una especie de calabacines redondos. En realidad están a medio camino entre los calabacines y las calabazas. Yo no los conocía hasta que llegué a Tenerife. La misma receta se puede usar para rellenar calabacines o berenjenas.
Los ingredientes son:

4 bubangos de tamaño medio
150 gr de chantarelles (rebozuelo)
150 gr de setas de ostra
1/4 de vaso de vino blanco
orégano, aceite de oliva virgen extra, sal
Cortar las setas por separado en pequeños trozos. Vaciar los bubangos dejándoles un grosor de pared de algo menos de 1 cm. Con la carne de los bunbangos, picar la mitad en trocitos y hacer un puré con la otra mitad. Precalentar el horno a 150º. Salar los bubangos vaciados y pincelar el interior con aceite de oliva (virgen extra). Meterlos en el horno durante unos 15 minutos. Mientras tanto, saltear en una sartén primero las chantarelles durante 5 minutos, luego añadir las setas de ostra y saltear otros 4 minutos y por último añadir el bubango picado. Hacer a fuego lento. Añadir el puré de bubango, subir el fuego y añadir el vino blanco y reducir, hasta que tenga consistencia suficiente como para servir de relleno. Rellenar los bubangos previamente horneados, y volver a meterlos otros 10 minutos al horno. Por último, poner pan rallado por encima y poner el grill unos minutos hasta que estén dorados.
Hemos empezado bien la semana, sin hormigas, con bubangos, y ¡arreglando la máquina de pan !

domingo, 13 de abril de 2008

Premio Excellent Blog Award


Acabo de empezar en esto del blog, y me siento como el niño que ha llegado nuevo al cole, a mitad de curso, y que tiene todo por aprender. Pero en este "cole" me estoy encontrando a un montón de compis majísimos/as que no dudan un momento en echarme una mano. Marisa es una de ellas, y desde su blog, Cocina fácil sin gluten, intenta hacer más llevadero el complicado asunto de llevar una buena alimentación a las personas que deben prescindir del gluten. Sus recetas, debo decir, también son deliciosas para cualquiera que sí pueda tomar gluten. No sólo me ha dado muy buenos consejos sino que encima me ha concedido el premio Excellent Blog Award, para curarme del disgusto de mi invasión de hormigas. Debo decirte, Marisa, que el premio ha tenido su efecto, ¡las hormigas se han ido de mi cocina! Muchas gracias.
Mi tarea, ahora, es conceder el premio a otros cinco blogs. Y bueno, elegir es muy difícil, y además creo que hay gente que prefiere no continuar estas cadenas. Yo si lo voy a hacer porque Marisa ha sido muy amable concediéndomelo, y espero que los blogs a los que voy a nominar me perdonen en caso ser contrarios a estas cadenas o en caso de que ya les hayan concedido el premio antes. Como ya he dicho, llevo por aquí poco tiempo. Los cinco blogs a los que me gustaría conceder este premio son:

-A Cerise, que lleva al pie del cañón en su blog muchos años y que hace unas recetas estupendas, por lo que se merece la E de excelente.

-A Alicia de amiloquemegustaescocinar, que no sólo cocina platos originales sino que además se curra unos libros preciosos con unas fotos alucinantes.

-A Garbancita, que desde su blog I+D en mi cocina no sólo nos da recetas sino que además hace excelentes críticas gastronómicas y escribe posts de lo más interesante y variopinto.

-Al Huerto en un balcón de Barcelona por haberme hecho recuperar la ilusión de que es posible tener un huertito propio aunque no tengamos más que un balcón. No es un blog de cocina, pero al fin y al cabo la buena cocina empieza por los buenos productos, y no hay productos mejores que los del huerto de uno.

-Y a Cannella, de La Zuccheriera, que bueno, casi seguro que ya lo tiene en su vitrina entre su extensa colección de premios, pero mira, por si acaso, otro premio a ese mítico blog que sale hasta en La gran guía de los Blogs 2008.

Y por extensión a todos los que le echan ilusión y ganas y comparten con todos sus recetas, sus alegrías y sus penas.

viernes, 11 de abril de 2008

Okonomiyaki, tortitas de soja para el HEMC #21

Esta mañana estoy de un humor de perros......¡llevamos tres días con una invasión de hormigas en la cocina! Ayer ya pensábamos que nos habíamos librado de ellas, bajamos la guardia y nos dejamos medio bizcocho envuelto en papel albal en la encimera, y nos lo encontramos por la tarde plagadito de hormigas...arg!!!!!
Bueno, nada mejor que participar en el HEMC para olvidarme de ellas. Este mes el tema es la soja, así que he preparado este plato japones, a medio camino entre la tortilla y las tortitas, con harina de soja. Las solíamos comer en Lyon, en un restaurante japonés especializado en comida de Osaka, que sólo preparaba o-konomi-yaki. Por si alguien cae por Lyon, el sitio se llama Goman-Etsu, y está en el 11, Rue Lanterne. Los ingredientes son:

1 taza de harina integral de soja
1 taza de harina de maiz
1 huevo
1 y 1/2 tazas de leche
1/2 sobre de levadura
2 cucharadas soperas de azúcar
1 cucharadita de sal

1/2 pimiento
1 zanahoria
1/2 lata de atún
1 puerro

mezclar las harinas, con la leche, la yema del huevo, la levadura, el azúcar y la sal. Dejarlo reposar un poco. Por otro lado batir la clara. Incorporar la clara batida al resto de la mezcla usando una espátula.
Picar el puerro y cortar el pimiento y la zanahoria en tiras. Pasarlo todo por la sartén hasta que esté tierno, y luego incorporarlo a la masa. Añadir la media lata de atún.
Echar cucharadas de esta masa en una sartén caliente, tratando que las tortitas no queden muy gruesas. Darles la vuelta cuando empiecen a aparecer burbujas.

De sabor me quedaron parecidas a las del resto japonés, pero de aspecto no. Las comimos acompañadas de unas acelgas rehogadas con pasas y manzana.

Espero que tengáis un buen fin de semana libres de hormigas y otras alimañas.


miércoles, 9 de abril de 2008

Paco y sus instintos de calidad alimenticia

Estamos preparando una nueva sección en el blog: los consejos de Paco. Paco es un osito al que tristemente se le encontró en el Polo sin la tutela de sus padres. Mientras un comité de biólogos no se ponía de acuerdo con que hacer con el osito, Paco desarrolló sus instintos animales mientras era alimentado con una dieta principalmente mediterránea. Así pues, cambió sus hábitos de comer focas por berenjenas, calabacines y tomates, y poco a poco empezó a demostrar sus capacidades excelentes para detectar la calidad de la comida. Hoy en día, no se pierde una sola salida al mercado, observando detenidamente los productos que mas tarde son elaborados en la cocina de la flor del calabacín. Conoce personalmente a todos los tenderos. Y nos irá dando sus consejos en el blog, cuando le apetezca, porque, eso si, es un poco perezosillo.....

martes, 8 de abril de 2008

Como hacer conservas y otros libros

Creo que a estas alturas este es un secreto a voces en el mundillo de los blogs culinarios, pero por si alguien no se ha enterado, ¡La Cocina de Ile regala libros!
Yo me enteré por el blog de Garbancita. Entre los que ya me he descargado hay uno que es un compendio sobre conservas en general, y estoy deseando que empiece la temporada de higos frescos, ¡este verano no me va a pillar desprevenida!
Mermelada de higos, chutney, conservas de frutas, pienso dedicar domingos enteros a crear una despensa de lujo para el próximo invierno.
Quien quiera descargarse los libros, puede hacerlo aquí.
El de las conservas, está entre los "Libros de regalo 4".
¡gracias Ile!

domingo, 6 de abril de 2008

Limoncello de Danielo


Esta receta viene bien para curar el disgusto que me pillé por mi fracaso con el pan de maiz. Te tomas una copita y se te olvida cualquier disgusto (no es mi intención hacer apología del alcoholismo, eh?). Ayer probamos la última tanda de limoncello y pensamos que ya está en su punto para ser transferido a Cande y Virgilio, los amables "donantes" de limones laguneros de piel gruesa, perfectos para prepararlo. Vayan por delante mis disculpas a los italianos que caigan en este blog, por haberme tomado la libertad de llamar a este licor de limón "limoncello".
Los ingredientes son:
5 o 6 limones
1 litro de orujo
2 botellas de litro vacías
1/2 kg de azúcar

El orujo, en la península, lo venden, a granel, en las bodegas de barrio. Aquí en Tenerife lo preparamos con algo que llaman "caña" y que no se bien si es orujo de uva o de caña de azúcar. Hay que pelar los limones, quedándose sólo con lo amarillo de la piel, porque lo blanco amarga. Hay que usar limones que no tengan ceras ni ningún tratamiento químico. Se pone la piel en las botellas vacías, de manera que lleguen como hasta la mitad de la botella, y se añade la mitad del orujo en cada botella. Se deja reposar al menos 2 semanas, en un sitio oscuro, moviéndolo de vez en cuando. Pasado ese tiempo, hacer un almibar no demasiado espeso con el 1/2 kilo de azúcar y un litro de agua, y poner la mitad en cada botella. Lo ideal, si uno es capaz, es esperar al menos un mes.
El limoncello hay que tomarlo fresquito. Se puede dejar una botella en el frigorífico o el congelador, o ponerle hielos. Y, eso sí, ¡hay que tomarlo con moderación!

jueves, 3 de abril de 2008

Mi rotundo fracaso con el pan de maiz

A veces los experimentos salen mal. Esta mañana he intentado hacer panecillos con harina de maiz, sin gluten, aprovechando que me he quedado malita en casa, y el resultado han sido esta especie de piedras harinosas......

En fin, se han ido directas a la basura, ¡¡imposible hincarles el diente!! Hice mi propia mezcla de harinas, animada por el buen resultado del bizcocho, y bueno, se ve que para el pan no ha valido. Lo de intentar llevar una dieta sin gluten está resultando difícil, y de todos modos no parece que esté teniendo ningún resultado, así que lo más probable es que no seamos capaces de seguir así toda la semana. Mi más sincera admiración por toda la gente que es capaz de llenar blogs de recetas sin gluten y vivir cada día con total normalidad. Me quito el sombrero, a mi tan sólo 3 días ya me han parecido bastante complicados.

miércoles, 2 de abril de 2008

Bizcocho con harina de arroz y de maiz


¡Buenos días!
ayer inauguramos la semana sin gluten, a ver si descubrimos que es lo que tiene jodido a Daniel. En realidad, lo único que es más problemático es el desayuno, así que me voy a pasar la semana horneando bizcochos o haciendo pan con harinas que no sean ni centeno, ni trigo, ni avena, ni cebada.
Hemos empezado con este bizcocho, que es una versión del gugelhupf de Gema. Como me gusta comprar las harinas biológicas (sobre todo tratándose de harina de maiz, pero otro día con más tiempo os doy la chapa sobre las mentiras y verdades de los transgénicos...) sustituí la harina mix B de Schar de la receta de Gema, que no sé de que está hecha, por harina de maiz y harina de arroz, biológicas. Estos son los ingredientes que usé:

150 gr de harina de arroz integral
100 gr de harina de maiz
1 cucharada sopera de harina de garbanzo
100 gr de pasas
10 gr de levadura fresca
150 ml de agua
80 ml de aceite de oliva
100 gr de azúcar
3 huevos
1 limón (la piel rallada y el zumo)
3 cucharadas de licor 43 + 1 cucharada de agua de azahar

Hay que remojar las pasas en la mezcla de licor 43 y agua de azahar. Se diluye la levadura fresca en el agua, y se mezcla con las harinas. Por otro lado se baten los huevos (hay que batirlos bien, para que se quede más esponjoso el bizcocho) y se mezclan todos los ingredientes y se deja reposar 1 hora. Mientras, precalentar el horno a 170º. Hornear 45 minutos.
No ha sido el bizcocho más esponjoso de mi vida, pero para ser el primero que hago sin gluten el resultado ha sido lo suficientemente decente como para arreglarnos los desayunos.

lunes, 31 de marzo de 2008

Pan de hogaza de fin de semana


Ojalá los fines de semana tuvieran más días....
Digo yo que igual que los trabajadores conseguimos la jornada de 8 horas y las vacaciones pagadas, ahora podíamos ir a por el fin de semana de tres días...¿no?
Bueno, mientras tanto, hay que aprovechar lo que tenemos. Este fin de semana como tenía tiempo decidí hacer pan "sin máquina". La verdad que sale diferente, pero la máquina está muy bien para tener buen pan durante la semana, porque no te vas a poner a amasar a las ocho de la tarde, esperar que suba y hornearlo a las doce...pues no, no es plan. Así que para la semana, la maquinita está muy bien. Pero en finde mejor hacer las cosas artesanalmente. Este fin de semana decidí, además, hacer pan con muy poca levadura y dejar que levara mucho tiempo. Empecé el sábado nada más levantarme, a las nueve y media. Mezclé 250 gr de harina con 100 ml de agua y una cucharadita de levadura de panadero (unos 5 gr). Lo amasé bien y dejé que subiera hasta después de comer. A las cuatro de la tarde, le añadí otros 150 gr de harina y 75 ml más de agua y dos pellizcos de sal, lo amasé bien y volví a dejar que subiera otras 3 horas. A las 7 de la tarde, aplasté la masa para sacarle un poco el aire y le di forma de hogaza, y dejé que subiera otras dos horas, y a las nueve, antes de largarnos por ahí de juerga lo horneé.
El resultado: creo ha sido el mejor pan que me ha salido. Y en realidad no le dediqué tanto tiempo, el pan se hace sólo.
Así que el domingo nos desayunamos unas tostaditas con tomate picadito, aceite y sal.....


.....y como nos tocó día de limpieza de casa y no nos apetecía cocinar, comimos una tartine provençale de chuparse los dedos, con unas rodajitas de berenjena y calabacín a la plancha, tomatito y mozzarella.....

domingo, 30 de marzo de 2008

Tortilla bereber


Esta tortilla la llamo bereber porque durante un viaje por las montañas del Atlas uno de los guías, Lahcen, nos preparó una tortilla parecida. Luego encontré la receta en un libro. La original es un poco distinta, lleva calabacín en lugar de calabaza. Esta es la receta que he preparado yo, para el "Libro de las tortillas" que está preparando Amiloquemegustaescocinar.

Ingredientes:
1 cebolla picada finamente
400 gr de calabaza cortada en daditos pequeños
1/4 de pimiento rojo también cortado en trozos pequeños
1/2 cucharada de comino
3 huevos
2 cucharadas soperas de harina
1 cucharadita de levadura
3 hojas de menta fresca picada
1 cucharadita de perejil fresco picado
sal

Se fríen bien la cebolla, la calabaza y el pimiento. Se añade al final la 1/2 cucharada de comino.
Por otro lado se baten los huevos, se salan, se añade la harina y la levadura, se vuelve a batir, se añade el perejil y la menta. Se mezclan bien las verduras con los huevos, se vierte la mezcla en la sartén y se hace a fuego lento para que cuaje bien. Cuando esté cuajada por un lado, se le da la vuelta y se termina de cuajar por el otro.
Creo que la fecha límite para participar en el libro es el 31 de marzo, así que quien se anime, ya sabe, sólo hay que enviarle una receta a Amiloquemegustaescocinar, ¡a ver si junta un montón de recetas estupendas!

martes, 25 de marzo de 2008

Pollo en pepitoria de mi madre

Este es otro de los platos que cocinamos el domingo. Nos lo cenamos el domingo por la noche en buena compañía, con mis queridos amiguitos a los que no les importa ser conejillos de indias para probar platos con los que una todavía no tiene mucha soltura (creo que la última vez que preparé pollo en pepitoria fue hace un par de años). Daniel se ha terminado los restos a mediodía, ¡pero ha tenido el reflejo de hacerle una foto antes! Que yo sepa, el pollo en pepitoria debe ser una receta de Granada, porque se hace en mi casa pero la mayor parte de mis amigos lo desconocen. Daniel no lo conocía, ni tampoco el ajoblanco, la pipirrana o las espinacas con pasas y piñones. Así que asumo que deben ser platos granaínos. He mirado en wikipedia por curiosidad y dicen que la receta es de probable origen árabe. Lo cual no me sorprende, porque es prácticamente lo mismito que un tajine de pollo con almendras. Estos son los ingredientes para 6 personas:
1 pollo de 2 kilos troceado
1 cebolla en rodajas

1 litro
de vino blanco
200 gr de almendras crudas sin piel
½ vaso de aceite de oliva virgen extra
1 huevo duro picado
unas hebras de azafrán
sal
hay varias versiones de cómo hacer el pollo. La de mi madre, consiste en calentar el aceite de oliva y dorar en él los trozos de pollo, retirarlos, y a continuación dorar la cebolla en ese mismo aceite hasta que esté transparente. Retirar la cebolla y triturarla, junto con las almendras, el aceite y las hebras de azafrán. En una olla de fondo grueso (yo volví a utilizar mi olla de hierro fundido) poner el pollo, la salsa resultante de triturar las cebollas y las almendras, y añadir vino blanco hasta cubrir el pollo. Mezclar bien, salpimentar, y dejar que se cocine a fuego suave. Yo lo dejé dos horas, y creo que me pasé, el pollo estaba demasiado hecho. Igual 1 hora y ½ es más adecuado. Cuando ya el pollo esté hecho, retirar del fuego y añadir el huevo duro picado.
La versión de mi tía Maru es distinta. Ella no dora el pollo. Lo pone tal cual en una olla, y por otro lado tritura las almendras, el azafrán y el aceite de oliva sin freír. Esto lo añade al pollo, y cubre con vino blanco. El resto igual. Eso sí, en lo que ambas coincidían era en no añadir agua. Si hace falta añadir líquido, que sea más vino blanco, ¡nada de agua!
Por cierto, sigue lloviendo en Tenerife.


lunes, 24 de marzo de 2008

Curry cremoso de verduras

Novedad en Tenerife, ¡hace mal tiempo! Ayer hizo malo y hoy también, así que nos quedamos en casa, cocinando esos platos que jamás harías un día entre semana. No porque sean difíciles de hacer, sino porque necesitan horas de cocción. Por ejemplo, este curry de verduras lo tuve hora y media cocinándose en mi recientemente adquirida olla de hierro fundido (imitación descarada de las francesas Le Creuset) que es perfecta para este tipo de cosas.

La receta original es de un libraco que se llama Cocina Vegetariana, y es un poco diferente de esta. Yo adapto los ingredientes a lo que tengo por casa. Ayer hice la versión “canaria” del curry, ya que sustituí el calabacín por un bubango, la patata por una batata y use garbanzos de Lanzarote, que me parecieron buenísimos:

1 cebolla

2 cucharaditas de semillas de comino

1 cucharadita de curry

1 cucharadita de jengibre

1 lata de tomate triturado

1 lata de leche de coco

½ coliflor cortada en ramitos

1 bubango (calabacín en la receta original) cortado en rodajas

2 zanahorias cortadas en rodajas

1 batata (patata en la receta original) cortada en daditos

100 gr de garbanzos secos, cocidos previamente (o 250 gr de garbanzos cocidos)

cilantro fresco

(cantidades para cuatro o cinco personas)

La receta del libro también lleva yogur natural, pero para cuando me di cuenta de que no tenía yogur ya era tarde. Da igual, sale bueno de todos modos. Otras veces lo que no he puesto ha sido leche de coco, porque en Madrid era difícil de encontrar. También sale bien sin ella. Pero una de las dos cosas hay que ponerlas, o yogur, o leche de coco.

Se calienta aceite de oliva en una cazuela y se fríe la cebolla hasta que se ablanda. Se añade el comino, el curry y el jengibre y se fríe todo junto un momentito con cuidado de que las especias no se quemen. Se añade el tomate y la leche de coco. Se remueve bien. Se añaden las verduras y los garbanzos. Se sala y se deja cocer a fuego lento. Yo lo tuve 1 hora y ½, pero eso depende de la olla, del fuego…las verduras deben estar tiernas pero no deben deshacerse. Por último, se añade el cilantro fresco picado y el yogur, pero sin dejar que llegue a hervir.

Se sirve acompañado de arroz.

Un truco que he aprendido del libro “La cocina y los alimentos” es que cuando se compra tomate enlatado para hacer salsa, hay que fijarse en que no lleve carbonato cálcico. Le ponen calcio a los tomates enlatados para que mantengan la forma, pero luego es un problema a la hora de hacer espesar la salsa. Ese libro es una joya….

Otra anécdota: los norteamericanos ya han catalogado y convertido en tendencia la actitud de intentar que la dieta de uno se base fundamentalmente en productos locales, frescos, o traídos de lo más cerca que sea posible. Conste que yo esto no lo hago por moda, sino por apoyar la biodiversidad de cada región y por motivos ecológicos (siento ponerme pedorra, pero la cosa es seria) No sabía ni que existía un movimiento pro-dieta local. Y ahora que lo pienso, la cosa es jodida si te ha tocado nacer en Siberia......Bueno, lo han llamado la Dieta de las 100 millas. En su página web puedes ver cual es tu círculo de 100 millas que se considera local. Yo he puesto Tenerife y parece ser que incluso mis garbanzos de Lanzarote están a más de 100 millas !!!! Bueno, es lo que tiene vivir en una isla. Ahora que peor lo tenéis en Madrid, ¡nada de pescado! Hala, os dejo meditando sobre el tema.

sábado, 22 de marzo de 2008

Bizcocho de aceitunas negras de Conchi


Esta es la receta del plumcake de olivas de mi suegra. Llevaba una temporada detrás de esta receta. Como ella dice que suegra suena como a palabra fea, pues lo llamaremos bizcocho de Conchi. No es por hacer la pelota, pero a ella le sale mucho mejor. Es curioso pero este bizcocho, a pesar de llevar una gran cantidad de aceitunas, no sabe demasiado a aceitunas. Tendré que mirar en mi libro de "la cocina y los alimentos" si el azúcar neutraliza el sabor de las olivas... Los ingredientes son:

2 huevos
1 lata de aceitunas negras sin hueso
200 gr de azúcar
200 gr de harina
1 yogur natural
1 medida de aceite de oliva virgen extra (usar de medida el vaso del yogur)
1 sobre de levadura de repostería
1 pizca de sal

Precalentar el horno a 200º. Se baten los huevos y se mezclan con el azúcar. Luego se añade la sal, el yogur, el aceite, la levadura, la harina y las aceitunas picadas. Se mezcla todo bien, y se mete en un molde en el horno hasta que esté dorado y al pincharlo con una aguja esta salga limpia.
Por supuesto, el bizcocho nos lo llevamos de excursión. Esta vez, a la Punta de Antequera, en Anaga.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Focaccia de jamón, espinacas y mozzarella

El fin de semana pasado nos subimos el Teide. Después de 6 meses en Tenerife ya teníamos la espinita de no haberlo subido aún. Lo más recomendable es subir en dos días, pasando la noche en el refugio de Altavista. No porque el camino sea muy largo o difícil, sino porque el cambio de presión que suponen los 3700 metros de desnivel en un día puede ser brutal para la cabeza de uno. Ya te deja un poco zumbao despertarte al nivel del mar y dormir a 3200 m en el refugio. Además, lo bonito bonito es ver amanecer en el pico. Salimos a las 5:45 del refugio para llegar a las 7:15 al pico, justo para ver salir el sol. La primera hora hay que andar con linterna, y hace bastante frío. Pero cuando estás arriba, y sale el sol y ves la sombra del Teide proyectarse en el mar, merece la pena el frío, el madrugón, todo.
Bueno, en realidad la excursión fue una excusa para hacer una focaccia. Tenía esta receta del libro "Elaboración artesanal del pan" de Linda Collister que llevaba un tiempo con ganas de probar. Se supone que la receta es de una mujer de Cerdeña. La focaccia viene a ser un "pan con cosas", así que era perfecta para no llevar el típico bocata. Porque una cosa es ir al monte, y otra bien distinta comer mal.
Estos son los ingredientes para la masa:

15 gr de levadura fresca de panadero
280 ml de agua tibia
3 cucharadas de aceite de oliva
500 gr de harina de fuerza
1 cucharada de orégano seco
2 cucharaditas de sal marina fina
pimienta negra en grano

Y para el relleno:

300 gr de jamón
1 bola de mozzarella
150 gr de hojas de espinacas
7 hojas de albahaca fresca

aceite para pincelar y sal gorda para espolvorear

Para hacer la masa, se desmenuza la levadura en un cuenco grande, se agrega la mitad del agua y se mezcla hasta que la levadura se haya desleído. Luego se vierte el resto del agua, las 3 cucharadas de aceite, la mitad de la harina, el orégano, la sal y unas vueltas del molino de pimienta. Se bate bien y se va añadiendo el resto de la harina hasta obtener una masa blanda pero no pegajosa. Yo en realidad use la máquina del pan como amasadora, puse primero los ingredientes líquidos y luego los sólidos y la deje un rato amasando.
Poner la masa en un cuenco tapada con un paño y dejarla levar hasta que haya doblado su tamaño (~1 hora).
Aplastar la masa levada y dividirla por la mitad. Extender una parte con el rodillo, dejándola bien delgada, y ponerla sobre la bandeja del horno (poner en la bandeja papel vegetal para que no se pegue). Poner encima las lonchas de jamón, lonchas de mozzarella, y encima las espinacas mezcladas con la hojas de albahaca. Extender la masa restante hasta que tenga el tamaño de la bandeja de horno, poner encima de la anterior, presionar suavemente y pinzar los bordes para sellarla. Pinchar la superficie para que el vapor que se forme durante el horneado entre la masa y el relleno pueda escapar.
Taparla y dejarla levar de nuevo hasta que haya doblado su tamaño.
Destaparla, pincelarla con el aceite de oliva y espolvorear con la sal gorda. Hornear unos 20 minutos a 220º, o hasta que esté dorada.
Una vez sacada del horno, hay que retirarla de la bandeja y dejar que se enfríe en une rejilla metálica, porque de la contrario quedará muy húmeda.

Esta es la pinta que tenía mi primera focaccia chispas.

Y esta la pinta que tenía dentro del tupper preparada para subir al Teide: