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miércoles, 13 de noviembre de 2013

XVII Concurso regional de Mieles de la Casa de la Miel


Hace unas semanas tuve el honor de participar en el Jurado del XVII Concurso Regional de Mieles que cada año organiza la Casa de la Miel de Tenerife. Nuestra tarea consistía en elegir, entre las mieles seleccionadas, la que se llevaría el premio a Mejor Miel de Canarias. No era tarea fácil, ya que aunque este no ha sido uno de los mejores años de producción y sólo debíamos catar las siete mieles a las que previamente el Comité de Cata había concedido algún galardón, las siete eran excelentes, cada una en su variedad. La suavidad de la Tedera, el carácter del poleo, el amargor de la castaña.... había de todo un poco y, claro, al final cada miembro del jurado inevitablemente elegía según sus preferencias. Aunque eso no representaba un problema, porque todas merecían el premio, pero al final sólo podía quedar una y ganó una Tedera de La Palma. Reconozco que mi voto fue a la única miel cristalizada que se presentaba al concurso, que era multifloral y me parecía que estaba llena de matices. La verdad que cada vez me gustan más las mieles cristalizadas. Estos fueron los ganadores de las diferentes categorías:

MEJOR MIEL DE CANARIAS
D. José Arrocha Duarte
Miel de La Caleta – Fuencaliente (La Palma).
(GANADORA MIEL MONOFLORAL DE TEDERA)

MEJOR MIEL DE TENERIFE D.O.P.
D. Juan Jesús Ramos Fariña
Miel de Las Cañadas (Tenerife)
(GANADORA MIEL MONOFLORAL VARIAS (POLEO))

MEJOR MIEL DE CUMBRE LIQUIDA
Dña. Dolores Afonso Duranza
Miel de Las Cañadas (Tenerife)

MEJOR MIEL DE MONTE LIQUIDA
D. Juan Antonio Castro Francisco
Miel de Franceses – Garafia (La Palma)

MEJOR MIEL DE MONTE CRISTALIZADA
D. Cecilio Ledesma Martín
Miel de Tegueste (Tenerife)

MEJOR MIEL DE COSTA LIQUIDA
D. Juan Antonio Castro Francisco
Miel de Fuencaliente (La Palma)

MEJOR MIEL MONOFLORAL VARIAS
D. Juan Jesús Ramos Fariña
MIEL DE POLEO
Miel de Las Cañadas (Tenerife)

MEJOR MIEL MONOFLORAL DE CASTAÑO
D. Ángeles Estévez Barroso
Miel de La Victoria (Tenerife)

MEJOR MIEL MONOFLORAL DE HINOJO 
Dña. Ángeles Martín Lorenzo
Miel de El Paso (La Palma)

MEJOR MIEL MONOFLORAL DE TEDERA
D. José Arrocha Duarte
Miel de La Caleta – Fuencaliente (La Palma)

MEJOR MIEL MONOFLORAL DE TAJINASTE
D. José Manuel Camacho Hernández
Miel de Villa de Mazo (La Palma)


Como sabéis desde que llegué a esta isla hace ya seis años me enganché a las fabulosas mieles que producen los apicultores locales. La variedad y calidad es tal, que tan sólo en Tenerife ya tenemos tantos tipos de mieles como en toda Europa continental. La mayoría de los apicultores que he conocido aquí tienen una pasión contagiosa por lo que hacen. Evidentemente es a ellos a los que hay que agradecer en primer lugar el producir esas mieles maravillosas. Pero de mantener la calidad y poner a la miel de Tenerife en el lugar en el que debe estar a nivel internacional se ocupa la Casa de la Miel, con Antonio al frente, que ha conseguido el sello de Denominación de Origen Protegida para la miel de Tenerife. Aunque yo no soy muy obsesa de sellos y marcas, es importante de cara a su comercialización, porque es una garantía de calidad. Las mieles que se comercializan a través de la Casa de la Miel no han sido procesadas, tan sólo centrifugan las celdillas y filtran la miel, no la calientan, no la pasteurizan, no mezclan unas mieles con otras.... nada, y eso consigue que la miel mantenga todas sus propiedades, y sobre todo que su sabor y sus características se conserven. Al no calentarlas hay mieles que cristalizan muy rápido, como el tajinaste, y otras como el castaño que se mantienen líquidas muchos meses. También algunas son casi blancas, como la barrilla, mientras que otras, como el aguacate, son prácticamente negras. Una miel calentada, al final sabe a caramelo y tiene color de caramelo ¡pierde toda su gracia! Cuando te acostumbras a las mieles de calidad las que venden en el súper en "envase antigoteo" (no digo marcas pero ya os figuráis a lo que me refiero) te saben planas, sin matices, tan sólo saben a endulzante. Antonio siempre cuela alguna de esas mieles en los cursos de cata, para ver qué decimos, y la reacción general es "no sé de qué variedad es pero está malísima". Si tenéis tiempo apuntaos a los Cursos de Cata que cada año organiza la Casa de la Miel. Además de probar todas las mieles habidas y por haber  aprenderéis un montón, no sólo de mieles sino de catar productos en general. Ya os hablé hace unos años del curso de Nivel I. Este año ¡por fin! conseguí hacer el Nivel II. Podéis ver las convocatorias en la web de la Casa de la Miel.

Doce mieles de Tenerife: empezando por la esquina superior derecha, y ordenadas de arriba a abajo y de derecha a izquierda, Tajinaste, Tedera, Barrilla, Retama del Teide, Relinchón, Poleo, Brezal, Hinojo, Castaño, Aguacate, Mielato y Pitera.

Los días 23 y 24 de noviembre se celebrará la VIII Feria de la Miel en El Sauzal. Para los que vivís en Tenerife es una oportunidad para poder probar y comprar las mieles ganadoras, y también otras mieles que no han podido optar al premio (porque se venden a granel, por ejemplo) y que a veces es difícil conseguir. Hace un par de años nos topamos en la Feria con la mejor miel que he probado en mi vida, una miel monofloral de barrilla que ocupa un puesto de honor en mi altar particular de los recuerdos gastronómicos, con un sabor espectacular tan fresco como un caramelo de menta y que nos proporcionó unos memorables desayunos a base de pan de masa madre untado con miel, y nos hicimos con un alijo de unos cuantos botes que no habríamos podido conseguir de otra manera. Así que animaos a ir, ¡allí nos vemos!

sábado, 2 de junio de 2012

Taller de pan con trigo tradicional de las Jornadas del Cereal en Tenerife


Bueno, pues ya estoy aquí arriba de nuevo. Me toca currar en el Observatorio durante ¡una semana!. Lo bueno es que las noches aquí son largas, y por fin voy a tener tiempo para contaros cómo fue el Taller de pan que di durante las Jornadas del Cereal en Tenerife.
Hace ya un par de semanas el CCBAT organizó las Jornadas del Cereal, que se  desarrollaron en el Museo Etnográfico de Pinolere. Se habló sobre el estado de la producción local de cereales y presentaron algunas de las acciones que han desarrollado para promocionar el cultivo en la isla, como por ejemplo el nuevo sello de garantía para el "Gofio Tradicional", que sólo le darán al gofio hecho con trigo de aquí. Como sabían que nosotros habíamos hecho pan con el trigo barbilla que sembramos en nuestra Isla de Pan, me invitaron a dar el Taller de elaboración de pan con trigo local.
La verdad es que el taller me pilló en mal momento, justo cuando estuve mala y perdía la voz cada dos por tres. La noche antes tuve un momento en el que estuve a punto de llamarles y decirles que no podía darlo. Pero al final D. me dijo que si yo no podía hablar lo haría él por mi y ¡allá que nos fuimos!.


El taller fue por la tarde, y todo se desarrolló estupendamente, con muy buen rollo. Llevé una masa ya levada, para que aprendieran a darle forma al pan, y harina de trigo barbilla para que apredieran a amasar, que es lo más complicado con estos trigos. A ver, complicado no, pero hay que cogerle el tranquillo. El trigo barbilla tiene mucha proteína pero menos gluten que el trigo "convencional". Eso hace que las masas hechas con harina de trigo barbilla sean más pegajosas, y que no toleren bien los amasados ultrarápidos a los que someten a las masas en la industria de la panificación. Sin embargo, son masas a las que les van muy bien los levados lentos y la masa madre. Y dan panes que se digieren mucho mejor, y son más nutritivos.

La harina que usamos tenía una tasa de extracción del 80%, así que opté por hacer masas con bastante hidratación, y les enseñé la técnica del amasado "francés". Y, a juzgar por sus risas, creo que se lo pasaron en grande dándole una buena paliza a la masa.


Durante la mañana se llevó a cabo una mesa redonda con agricultores, molineros, técnicos, y nosotros como representantes de los consumidores. Uno de los participantes era un técnico de la empresa Harinalia que se había ocupado de estudiar las propiedades de panificación del trigo local. Su conclusión era que estos trigos no son los más adecuados para hacer pan. Evidentemente, ellos lo enfocan desde el punto de vista del pan industrial, y por eso D. y yo les dijimos que habíamos echado en falta dicha coletilla, ya que no estábamos de acuerdo en que no servía para hacer pan artesano, porque ya habíamos hecho varias hogazas con nuestro trigo y unas baguettes con el que compramos a Juan. Así que sabíamos que se podía hacer pan, y además un pan con un sabor espectacular. D., que fue el que tomó parte en la mesa redonda, lo que comentó fue que no le parecía justo que se pusiera al trigo barbilla "contra las cuerdas" usando como parámetros comparativos los estándares de la industria de la panificación, cuando ha sido precisamente esa industria la que ha se ha cargado la calidad del pan en este país. Bueno, la frase exacta de D., que caló en todos los presentes, fue que la industria lo que hacía actualmente era "pan sin alma". Y que a muchos consumidores no nos interesaba ese pan. Por supuesto en Harinalia sencillamente hicieron los análisis y no es responsabilidad suya que las harinas que demanda la industria de la panificación no sean las mejores para nuestra salud, pero fue un debate muy interesante, en el que todos aprendimos mucho escuchando el punto de vista de los demás. Y, al fin y al cabo, todos estamos en el mismo barco. Sólo será cuestión de ponernos de acuerdo remando todos en la misma dirección para que avance. Y las Jornadas organizadas por el CCBAT desde luego que han sido un primer paso.

Y, por si a alguien la quedan dudas de si se puede o no se puede hacer pan con el trigo barbilla, aquí os dejo el último pan que hicimos con nuestro trigo, molido en casa con un pequeño molino de piedra.

Yes we pan!!


Está hecho con 250 gr de masa madre hidratada al 100%, 300 ml de agua, 500 gr de harina y 8 gr de sal. O sea, tiene una tasa de hidratación de casi el 70% (acordaos que la tasa de hidratación es la cantidad de agua entre la cantidad de harina).
Primero mezclé la mitad de la harina con el agua y dejé que la autolisis hiciera su trabajo. Y luego añadí el resto de la harina, la masa madre y amasé. Y finalmente la sal.

Reposo, levado, boleado. El segundo levado en banetón y el horneado en piedra refractaria hicieron el resto. Si yo puedo, un panadero profesional segurísimo que también puede. Como dijeron en las Jornadas, es cuestión de tiempo y cariño.

Y ahora os dejo, que me voy a cenar y a currar al telescopio. Creo que en la próxima entrada os voy a contar a qué me dedico para unirme a la iniciativa de las #cosasquemedamiedocontar. Temblad, porque eso sí que da miedo!!!!

jueves, 10 de mayo de 2012

1er Carnaval de la Nutrición: Educarse para educar

¿Qué comer? Esa es la cuestión.

Este mes las Ventanas Verdes hemos decidido que nuestro reto sea la participación en el 1er Carnaval de la Nutrición, bajo el lema: enseñar a comer, enseñar a crecer.

A mi me ha parecido interesante enfocarlo desde la perspectiva de que es necesario que los adultos aprendan primero a comer decentemente para que así puedan enseñar a sus hijos. Las pocas veces que voy al super suelo ver los carros de la compra de las familias llenos de productos procesados, bollería industrial, pizzas congeladas..... toda clase de cosas de las que se pueden preparar al llegar a casa rápidamente, cosas que los niños cenen sin quejarse de manera que no den mucho la lata. Entiendo que todos llegamos a casa agotados del curro y sin ganas de hacer florituras en la cocina y encima pelearnos con el crío para que se coma la verdura. Al final nos vence la comodidad. Pero la comodidad tiene un precio: obesidad infantil, niños con el colesterol por las nubes..... y lo peor es que el precio lo pagarán los niños, porque su salud se resentirá toda su vida.

Así que esta entrada va destinada a los padres. Últimamente me he aficionado a leer libros relacionados con la alimentación desde un punto de vista muy activista. Uno de ellos, El detective en el supermercado, de Michael Pollan, comienza con esta sencilla frase: Coma comida, no demasiada, plantas en su mayor parte.

Y eso es lo que necesitan lo niños, volver a comer comida. Pero los padres en su mayor parte están bastante perdidos. Por eso en el libro el autor da unas sencillas claves para que volvamos a "comer comida", escapando así de la enfermiza dieta occidental:

  1. No coma nada que su bisabuela no reconocería como comida. O, dicho de otro modo, evite los alimentos procesados. Una razón de peso para no comerlos es que son mucho más densos en energía que los alimentos enteros: contienen cantidades mucho menores de agua, fibra y micronutrientes y mucha más grasa y azúcar, haciéndolos más calóricos y menos nutritivos. Y, lo peor de todo, engañan a nuestro cuerpo que no se da cuenta de las calorías que está consumiendo.
  2. Evite los productos que contengan ingredientes que sean: a) desconocidos, b) impronunciables, c) más de cinco, d) que incluyan jarabe de maíz rico en fructosa. Un ejemplo claro de esto es el pan blanco: un alimento que sólo necesita llevar agua, harina, levadura y sal. Si miramos las etiquetas del pan de molde del super, veréis que llevan cantidad de cosas de dudoso origen. El típico pan bimbo blanco lleva 14 ingredientes, incluyendo correctores de acidez, 2 tipos de conservantes y 3 tipos de emulsionantes. Y eso que no están obligados a declarar las enzimas que le añaden a la harina, algunas de las cuales son OGM..... Si el pan, que es un alimento sencillo, lo complican tanto, imaginaos el resto de productos industriales.
  3. Evite los productos alimenticios que exhiban afirmaciones de propiedades saludables. Para que un producto lleve esas afirmaciones en el paquete, primero tiene que tener un paquete. Por lo que de entrada es más probable que se trate de un alimento procesado que de uno entero. Omegas-6, omegas-3, aminoácidos, antioxidantes.... nos han vendido la moto y nos toman el pelo tratando de endosarnos un Tontivia (como llama Lucía a los yogures de marras) que no es ni más ni menos que un yogur, pero por el que te clavan el doble. Los verdaderos productos saludables, los de los pasillos de fruta y verdura, no tienen carteles que anuncien sus propiedades. Las fraudulentas afirmaciones de propiedades saludables han convertido a los supermercados en lugares especialmente traicioneros a la hora de comprar verdadera comida. Lo cual nos lleva a la siguiente regla.
  4. Salga del supermercado lo antes posible. Compre en mercados, y, si tiene la posibilidad, en mercados de agricultor. Allí no encontrará nada con largas listas de ingredientes impronunciables, dudosas afirmaciones de propiedades saludables, ni nada para calentar en el microondas. Lo que encontrará son alimentos enteros frescos. Y, si es un mercado de agricultor, recogidos en su mejor momento de sabor y cualidades nutricionales, precisamente la clase de alimentos que su bisabuela habría reconocido fácilmente como comida. Además, comer de temporada diversificará su dieta. 
  5. Coma plantas en su mayor parte, sobre todo hojas. Nadie duda que comer vegetales es bueno, pero por algún motivo la mayor parte de la gente tiende a considerar que una comida sólo a base de vegetales no es una comida completa. Y no es así. El único nutriente que no podemos obtener de los vegetales crudos es la vitamina B12. Sin embargo, la produce una bacteria y por ello sí la encontramos en los productos fermentados. En cualquier caso, se debe comer carne roja con moderación, porque su ingesta en grandes cantidades aumenta el riesgo de sufrir afecciones cardiacas y cáncer. Las hojas, sin embargo, son alimentos ricos en fibra y antioxidantes.
  6. Coma como un omnívoro. La biodiversidad en la dieta nos ayuda a cubrir todas nuestras ncesidades nutricionales. Y además, la biodiversidad en la dieta supone más biodiversidad en el campo.
  7. Coma alimentos silvestres cuando pueda. Dos de los vegetales más nutritivos del mundo son malezas, el cenizo y la verdolaga. Los bosques están llenos de plantas que contienen niveles más altos de diversos fitoquímicos y de ácidos grasos omega-3 que sus equivalentes cultivadas. Esto se debe a que estas plantas deben defenderse de las plagas y enfermedades sin ninguna ayuda de nuestra parte.
  8. Pague más, coma menos. Sacrificar la cantidad por la calidad suele ser una buena idea, sobre todo teniendo en cuenta que actualmente el occidental medio está sobrealimentado. No se puede negar el hecho de que los buenos alimentos cuestan más, porque se han cultivado con más esmero y de manera menos intensiva. Pero alimentarnos mejor nos ayudará a tener una mejor salud, así que hay que contemplarlo como una inversión. Que tu comida sea tu medicina. Respecto a lo de comer menos, se ha demostrado que ingerir una cantidad moderada de calorías ralentiza el envejecimiento. Comer en exceso estimula la división celular y la producción de radicales libres.  
  9. Haga comidas, y haga todas las comidas a la mesa. Evite comer entre horas. Haga comidas, y que sean sentados a la mesa. Es a la mesa donde socializamos y educamos a nuestros hijos, donde les enseñamos modales y el arte de la conversación. Es a la mesa del comedor donde los padres establecen el tamaño de las porciones, la forma ejemplar de comer y el comportamiento con el alcohol, y hacen cumplir unas normas sociales en relación a la gula, la glotonería y el derroche. Las comidas compartidas son algo más que alimentar el cuerpo; son instituciones exclusivamente humanas, en las que nuestra especie desarrolló el lenguaje y esa cosa que llamamos cultura.
  10. Coma despacio. El cerebro tarda 20 minutos en recibir la orden de que el estómago esta lleno. Si tardamos menos de ese tiempo en comer, comeremos más de lo que necesitamos porque no nos dará tiempo a escuchar a nuestro estómago. Por eso hay que comer despacio, de manera que de tiempo a que la sensación de saciedad llegue a nuestro cerebro y sólo comamos lo que nuestro cuerpo necesita.
  11. Cocine, y, si puede, cultive un huerto. O, si no, coma alimentos cultivados en tierras sanas y locales. Tomar parte en el proceso de procurarnos el sustento es la forma más segura de escapar de la cultura de la comida rápida y los anti-valores que lleva implícitos: que la comida debería ser rápida, barata y fácil; que la comida es un producto de la industria, no de la tierra; que la comida es un combustible, y no una forma de comunión con otras personas y con otras especies. Cocinar y cultivar nuestros alimentos nos ayudará en la tarea de evitar estos anti-valores. Y sobre todo es una experiencia muy enriquecedora para los niños, que desarrollarán sin duda curiosidad por saber cómo saben esas remolachas que tantos meses han tardado en crecer. Si no puede cultivar un huerto, coma alimentos cultivados en tierras sanas. Hay estudios que aseguran que los suelos ricos en materia orgánica producen alimentos más nutritivos. Y, si además son productos locales, se asegurará de que su calidad nutricional no se ha deteriorado tras largas jornadas de transporte.
Sé que hay que hacer un esfuerzo por seguir estos consejos, que lo fácil es ir a comprar a la gran superficie de turno a la salida del trabajo.... pero creo que si los que tenéis niños hacéis ese esfuerzo nos aseguraremos de que las generaciones futuras comerán mucho mejor, y estarán más sanas, no sólo físicamente. 

Os invito a que abráis la ventana de Heva que publicará su entrada el 14 de mayo.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Calendario de Adviento 2011: receta para hacer turrón del "Manual de mujeres" del s.XVI


Llega la Navidad y con ella el Calendario de Adviento organizado por Noema. Como todos sabéis, este año tuve la suerte de conocerla en Vancouver, pasamos un fin de semana hablando sin parar como si nos conociéramos de toda la vida porque (no es por hacerle la pelota) no os podéis imaginar lo maja que es la tía, y una de las cosas de las que hablamos fue de su Calendario. Le dije "aunque estés de viaje, organizarás el Calendario, ¿no?" y como la vi indecisa le dije "oye Noema, de la Navidad me gustan muy pocas cosas, y una de ellas es tu Calendario, ¡no me puedes dejar sin Calendario!". Por supuesto no hicieron falta muchos ruegos. Eso sí, me asignó la enorme responsabilidad de inaugurarlo. ¿Quieres sopa?, ¡toma dos tazas!

Como en años anteriores había preparado una receta canaria y otra holandesa este año pensé que, ya que abría el Calendario, tenía que preparar algo que es el paradigma de las navidades, gastronómicamente hablando: turrón. Además tenía unas almendras que mis amigos P. y Y. me habían regalado, recogidas por ellos en el norte de Tenerife, así que podía aprovechar para hacer un turrón totalmente locávoro. Turrón "100 millas". Era la excusa perfecta.


El turrón es primo hermano del nougat francés y del torrone italiano. Los ingredientes de estos dulces son sólo miel (o azúcar), clara de huevo y frutos secos, y lo que los diferencia a unos de otros son las proporciones y el punto de cocción. El origen de los tres dulces es árabe. En el tratado "De medicinis et cibis semplicibus" escrito por un médico árabe en el s. XI ya se habla de un dulce de miel y almendras llamado turun, a partir del cual surgió nuestro turrón en la provincia de Alicante. La primera receta escrita que se conserva para su elaboración data del s. XVI, y está en el "Manual de mugeres, en el qual se contienen muchas y diversas reçeutas muy buenas", un curioso libro anónimo que podéis consultar aquí o aquí, y que tiene recetas para cosas tan diversas como hacer jabón, remedios para el dolor de muelas o cómo hacer chorizos. Esta es la transcripción de la receta:

Para cada libra de miel una clara de huevo muy batida y junta con la miel. Y batida mucho, dexarla reposar un día. Y al otro día, cozer la miel meneándola siempre sin parar hasta que esté muy cozida. Ver se ha si está cozida desta manera: echad una gota de miel en una escudilla de agua fría, y si después d'estar fría se desmenuza, es cozida y si no, no. Y como esté cozida, echad dentro piñones, o almendras, o abellanas tostadas y mondadas. Y esté un poco al fuego. Y luego quitadlo, y hazé piñas o tajadas, lo que más quisiéredes, dello.

Nada mejor entonces que usar esa receta original del s. XVI para prepararlo. Así que me puse manos a la obra. Primero había que buscar a cuantos gramos equivale una libra. Por lo que encontré, una arroba equivalía a 25 libras, y también a 11,5 kilogramos. Es decir, que una libra debía ser algo más de 425 gr.

Quitando la cáscara a las almendras al estilo "guanche"

Como nosotros empezamos desde cero, tuvimos que quitar la cáscara a nuestras almendras, pelarlas y tostarlas. Las fotos hablan por si solas. No tenemos cascanueces, así que D. tuvo que recurrir al método "guanche": dos pedrolos y mucha paciencia. Nos quedaron 200 gr de almendras, y no queria mezclar esta joya de almendras recién recogidas con otras compradas, así que lo que hice fue ajustar las cantidades de miel y huevo a las almendras que tenia. Y como además los huevos que tenía eran pequeños, finalmente estos fueron los ingredientes que utilicé:

250 gr de miel de retama del Teide + 50 gr de azúcar (o 300 gr de miel, lo de poner algo de azúcar fue más por miedo escénico. Eso sí, usad una miel clarita y que no tenga un sabor demasiado fuerte, no uséis castaño ni hinojo)
200 gr de almendras de Tenerife, peladas y tostadas
1 clara de huevo pequeña (30 gr)

Como veis son sólo 3 ingredientes, por eso la calidad de los que uséis va a ser determinante. Una buena miel, y sobre todo unas buenas almendras. Unas almendras mediocres pueden arruinar por completo el resultado.
Ponemos en un cazo a fuego flojo la miel, y cuando esté bien derretida añadimos el azúcar. Cuando el azúcar se haya disuelto añadimos la clara montada a punto de nieve. Hay que remover la mezcla hasta que sea homogénea y añadimos las almendras tostadas (mejor añadirlas en este punto que aún se puede remover con facilidad que al final del todo como en el s. XVI, que será dificilísimo mezclarlas). Y a partir de este punto nos armamos de paciencia y removemos, removemos, removemos sin parar (yo estuve 40 minutos). La mezcla irá espesando, y, el quid de la cuestión es cuando retirarla del fuego. Lo que los maestros turroneros llaman en "punto de melero". Aquí os voy a contar lo que me pasó a mi para que perdáis el miedo a hacer turrón. Yo la quité demasiado pronto, lo puse en un molde, y al día siguiente el turrón no había endurecido. Ni corta ni perezosa metí el molde en el horno a 100ºC, y cuando la miel volvió a licuarse volví a poner la mezcla en la olla y otra vez a darle vueltas. Y, ahora sí, recurrí al "Manual de mugeres". El truco para saber cuando retirarlo del fuego es echar una gota de la mezcla en un vaso de agua fría. La gota tiene que endurecer y romperse al morderla. Si es así, ya podéis retirar la mezcla del fuego, y ponerla en un molde de silicona, o de otro tipo pero en ese caso forradlo con papel de horno. Si la gota no rompe al morderla, sino que queda chiclosa, entonces tenéis que seguir removiendo.
Si lo habéis quitado del fuego en el momento adecuado se endurecerá en una hora.

El turrón resultante fue sorprendentemente parecido al que venden en cuestión de dureza (lo podéis ver por el corte) sólo que mucho más rico porque sabía a miel y las almendras eran fresquísimas. Animáos a prepararlo, vais a dar la campanada estás navidades si aparecéis en casa de la suegra con turrón casero. Yo lo llevé ayer al curro y mis colegas se quedaron con la boca abierta, jajaja

Y, por supuesto ¡¡gracias Noema por organizar un año más el Calendario de Adviento!!


jueves, 1 de septiembre de 2011

II Concurso de Comida Silvestre, con licor de madroño para acompañar


Empezamos el curso, en breve será otoño, terminan las vacaciones (para los que han tenido), el tiempo empieza a hacerse más fresco, y ¡empieza la temporada recolectora! Por aquí ya estamos liados con los higos de leche, los higos picos, y las moras, y en breve haremos nuestra primera incursión de la temporada a por rebozuelos. Así que he pensado que era un buen momento para convocar el concurso anual de Comida Silvestre. El año pasado lo convoqué en noviembre, y se que para los que habitáis por latitudes menos meridionales ya era tarde y había poco que recolectar. Así que este año he decidido convocarlo antes y dar dos meses de plazo, de manera que todo el mundo que quiera tenga tiempo de recolectar y procesar algún producto silvestre. Septiembre será bueno para los que estáis más al norte, y octubre espero que para los que estáis más al sur, ya que la temporada setera empieza ese mes.

Como ya expliqué el año pasado, lo que quiero conseguir organizando este evento es que todos recordemos, por una vez al menos, que todo lo que hoy en día comemos surgió de la naturaleza y terminó en las estanterías del super tras un largo proceso de domesticación. Hemos perdido ese enlace directo con nuestro entorno y nuestra comida, y es lo que me gustaría que recuperásemos, aunque sea sólo por un rato. Paraos a mirad el entorno en el que vivís, preguntad a los mayores del lugar. Hay multitud de plantas comestibles alrededor nuestro, con sabores y olores totalmente desconocidos, probablemente mucho más potentes que sus hermanas, las plantas domesticadas. Además, recoger frutos salvajes a lo largo del año nos ayudará a conocer las estaciones y su influencia en nuestro habitat, incluso nos servirá de excusa para hacer deporte. Coged la mochila y salid a explorar.

Para participar en el concurso lo único que tenéis que hacer es recolectar, pescar o cazar algún tipo de producto silvestre y preparar un plato con él. Al igual que el año pasado, es suficiente con que al menos un ingrediente sea silvestre, y vale cualquier cosa desde setas, orégano, diente de león, té de roca, moras, castañas, lechuga de mar, menta, higos chumbos, endrinas...... hasta un pulpo, unas lapas, sardinas o un conejo. Como ya dije el año pasado, no quiero herir la sensibilidad de nadie, ni tampoco hacer apología de la caza (mucho menos en este blog casi-vegetariano) pero lo que se pesca o caza también es comida silvestre, y por eso creo que debo incluirlos en el evento. Michael Pollan ya escribió una extensa discusión sobre este aspecto en su libro El dilema del onmívoro, cuya lectura os recomiendo. Pero, eso sí, quien quiera incluir una receta de caza tiene que tener la sangre fría de cazar él o ella misma.

Lo más interesante del concurso del año pasado fue leer vuestras historias, donde encontrasteis tal o cual planta, cómo vuestro abuelo os llevaba con él a recolectar lavanda o endrinas, así que contadnos qué habéis encontrado, en donde, lo que habéis aprendido sobre esa planta.  Colgad la receta en vuestro blog enlazando a este evento, y dejadme el enlace en los comentarios de la entrada. Quien no tenga blog y quiera participar puede enviarme la receta por correo electrónico a comida(punto)silvestre(arroba)gmail(punto)com junto con una foto y yo la colgaré en el blog cuando haga el resumen). Tenéis hasta el  31 de octubre para participar. Si queréis, podéis anunciar el evento con su logo en vuestro blog copiando el siguiente código:

 <a href="http://laflordelcalabacin.blogspot.com/2011/09/ii-concurso-de-comida-silvestre-con.html"><img src="https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgtv06YYALV3x6cpezOFNAG2e1wNi3NHJyies3-M54aUZG-EM6UfmjT-NK6bWv_vEzKWR6aPEKptao_wg-2aOqgB-opFxcLiwXGYDePOwq5Wmp3Zi19vh9Q9yOH4YL1xmtY4XdEnyKlDQ/s1600/WILD-FOOD-2011-escaramujos-200x200.jpg" width="200" /></a>

Entre las recetas participantes realizaremos un sorteo y el ganador o ganadora recibirá un mandil de cocina con el logo del concurso y un paquete con productos preparados por nosotros con comida silvestre. Y de nuevo me comprometo a hacer un resumen con todas las recetas, ordenadas por temas (setas; flores, hierbas, y plantas aromáticas; frutas y bayas; frutos secos; caza y pesca) que nos pueda servir de inspiración a todos. El resumen del año pasado lo podéis encontrar aquí.

Os dejo algunos recursos que os pueden ser de utilidad, aunque lamentablemente en España aún no hay mucha información al respecto:
  • para los que habláis inglés: la web de Green Deane "Eat the weeds", donde hay fichas y vídeos sobre multitud de plantas, o la de Fergus Drennan, "Wild man wild food"
  • para los que vivís en Canarias: el blog del osito Paco, "Locávoro"
  • información sobre plantas en general: infojardín
Y algunos consejos para ser un buen recolector silvestre:
  • nunca arranquéís las plantas enteras. Tomad trozos de varios especímenes, tratando de no matar la planta, para que pueda seguir produciendo. Es útil llevar una navaja o tijeras.
  • tratad de no llevaros las semillas, sobre todo de plantas anuales, de manera que puedan volver a germinar al año siguiente. Si recogeis setas, nunca uséis bolsas plásticas, usad cesta, para que las esporas caigan al suelo. Tampoco uséis rastrillos ni utensilios que perturben el habitat.
Y, por si os sirve de inspiración, este año me gustaría animaros a que me envieis recetas de licores. La receta de pacharán de vuestra familia, esa receta de licor de higos que os enseñó una amiga, de moras, de laurel.... Yo os dejo nuestra receta de licor de madroño.

Licor de madroño

1/2 botella de madroños
350 ml de aguardiente de caña (o 125 ml de alcohol del de hacer licores + 200 ml de agua)
75 gr de azúcar

Este licor lo hicimos con caña, que es un aguardiente que se saca de la caña de azúcar y que tiene una gradación del 37,5%. Si lo hacéis con alcohol del de hacer licores, del que venden en la farmacia (pero no el de las heridas, ¿eh? tiene que ser alcohol etílico apto para consumo humano), como tiene una gradación del 96% tendréis que diluirlo para que el licor final tenga una gradación cercana al 30% o 40%. Para ello se ponen los madroños en el alcohol, y más tarde a la hora de añadir el azúcar esté se diluirá con el agua y el sirope resultante se añadirá al alcohol. Por ejemplo, 135 ml de alcohol de 96% con 215 ml de agua en la que disolveremos el azúcar, darían un licor de gradación del 37% (0,96*135/(135+215)), más o menos lo mismo que usando caña. En realidad, el licor tendrá algo más de gradación, teniendo en cuenta que subirá por la fermentación de los azúcares y, en este caso porque los madroños ya son algo alcohólicos de por si.


Procedimiento:
Lavar los madroños, ponerlos  en una botella de cuello ancho y cubrirlos con el alcohol o la caña. Dejarlos reposar en un lugar oscuro durante un par de meses (los nuestros se tiraron en ese estado 8 meses, ejem ejem). 
Pasado ese tiempo, filtrar el contenido de la botella. Añadir el azúcar y remover bien. Si usáis alcohol en lugar de caña, disolver el azúcar en al agua y añadir este sirope al alcohol. Remover bien, y dejar en un lugar oscuro hasta que se disuelva todo el azúcar, removiendo de vez en cuando.

Beber con moderación y en buena compañía.
Animaos a participar en el concurso, ¡esperamos vuestras recetas!


martes, 7 de junio de 2011

operación #1kilopepino: oi naeng guk - gazpacho coreano de pepino


Con un día de retraso (acabo de volver de viaje) pero aquí va mi receta con pepino, o mejor dicho, la primera de las que quiero hacer en junio. Como ya sabéis está en marcha la operación ¡Pon un pepino en tu cocina!, así que a lo largo del mes de junio espero vuestras recetas. Ya me habéis enviado muchísimas, ¡vamos a hacer un  recetario estupendo!

Este plato me lo preparó mi hermana P. hace años, una calurosa noche de verano cuando vivía en Fuenteovejuna (sí, sí, el el pueblo del libro, es que P. ha dado muchas vueltas). A ella le enseñó a prepararlo un amigo coreano. Desde entonces quería pedirle la receta, y el evento pepináceo me ha dado la excusa. Mezclé su receta con algunas que vi en internet, y saqué este gazpacho coreano de pepino. Es muy refrescante, y está más rico de un día para otro, y servido muy, muy frío.

Ingredientes

cs = cucharada sopera
cc = cucharada de café

1 pepino pelado y rallado, o cortado en juliana muy fina (~600 gr, si es uno del tipo holandés)
1 trocito de cebolla, cortada en juliana, muy fina
1 cs de vinagre de miel
1 cs de salsa de soja (del tipo japonés, salsa de soja fermentada)
2 cs de sésamo
1 cc de sal
1 cc de azúcar moreno
1cs de menta fresca picada
1 cs de albahaca fresca picada
1 taza de cubitos de hielo
3 tazas de agua muy fría

Mezclamos el pepino rallado con la cebolla en juliana, las hierbas picadas, el sésamo, el vinagre, la soja, la sal y el azúcar, y dejamos macerar en el frigorífico durante un par de horas. Añadimos el agua fría, y cuando lo vayamos a sevir añadimos los cubitos de hielo.

Como véis es sencillísimo. ¡Espero vuestras recetas!

jueves, 2 de junio de 2011

Apoya a los agricultores, ¡pon un pepino en tu cocina!

Presunto inocente, los análisis científicos redimen al pepino español.... a buenas horas
Supongo que todos estáis al tanto de lo que ha ocurrido la última semana con los famosos "pepinos españoles". Vaya por delante que yo soy muy crítica con el actual sistema productivo, que no defiende la soberanía alimentaria ni el medio ambiente, pero creo que cualquier agricultor merece todo el respeto, ya que son los que nos alimentan, de un modo u otro, y su oficio es muy sacrificado. Y aunque creo que se podrían hacer las cosas de otro modo, también creo que hay que devolver a los agricultores la dignidad que merecen. Así que se me ha ocurrido que una manera de apoyarles desde la blogosfera culinaria, probablemente la única manera en que podemos hacerlo nosotros, es animaros a todos a que durante el mes de junio cocinéis un plato con pepino y me dejéis aquí el enlace. Durante el mes de julio yo pondré todas las recetas en un pdf que colgaré de mi blog, para que todo el que esté interesado pueda inspirarse en él y aprender que con un pepino se puede hacer algo más que una ensalada o un gazpacho. O incluso podemos ofrecerle el recetario a algún colectivo de agricultores para que lo entreguen a los consumidores para que se animen a comprar, porque, seamos realistas, esto no se va a arreglar en dos días, el miedo queda ahí y el consumo de verduras frescas ha bajado muchísimo. Animaos a participar y difundid el evento ¡seguro que entre todos podemos juntar fabulosas recetas!

martes, 31 de mayo de 2011

Film&Food: granola de chocolate casera


La película propuesta este mes por las chicas de Film&Food es "Chocolat". Yo me propuse verla pero como desde el 15 de mayo no he parado mucho por casa, ya sabéis por qué, no ha podido ser. Pero lo que no quería era dejar de publicar la receta. Teníamos que hacer una receta elegida por otro blogger y a mi me tocó la que escogió Victoria del blog Hoy cocina Vivi: coulant de chocolate. Y como ella no tiene ninguna receta de coulant decidí revisitar la fabulosa receta de fondant au chocolat de D., una receta que nos trajimos de Francia y que fue la cuarta receta que publicamos en el blog hace ya más de 3 años. Nunca he sido capaz de encontrar diferencia alguna entre un fondant y un coulant, quizá el segundo lleva más harina. Ambos son bizcochitos, normalmente de chocolate, con un interior de chocolate derretido que se desparrama al partirlo. Una delicia, vaya. 
En esta ocasión, quería cambiar el relleno de chocolate por un relleno de helado de mango. Hice el helado de mango, pero con nata fresca no como lo hago habitualmente, y bueno, al incorporarlo al fondant resulta que se deshizo, flotó sobre el bizcocho, y terminé teniendo una especie de soufflé de mango sobre bizcocho de chocolate. 
Y como lo de publicar recetas fallidas no va conmigo, decidí presentar al evento esta granola casera de chocolate que le ha gustado a todo el mundo que la ha probado y es muy polivalente, lo mismo sirve para un desayuno que para un postre, sirviéndola con yogur o con fruta fresca o con helado. Ha hecho feliz a mucha gente, que es de lo que trata la película, ¿no? Así que saltándome el protocolo, ahí va la receta.

Esta es una receta muy popular entre los blogs anglosajones. Yo he ido probando recetas de aquí y de allá hasta conseguir hacer una mezcla de mi agrado.

400 gr de copos de avena+100 gr de espelta hinchada (0 500 gr de avena, o de arroz hinchado si queréis granola sin gluten)
100 gr de pipas de calabaza
un puñadito de almendras laminadas
2 cucharadas soperas de semillas de sésamo
1/8 de cucharadita de sal
100 gr de azúcar moreno
100 ml de agua
30 ml de aceite de oliva virgen extra
100 gr de miel
1 y 1/2 cuchraditas de extracto de vainilla (facultativo, si no tenéis no pasa nada)
150 gr de chocolate negro

Calentar el horno a 180ºC.
Poner en un bol la avena, la espelta, las pipas, las almendras, el sésamo y la sal.
Calentar a fuego medio el agua con el azúcar y el aceite de oliva. Cuando se haya disuelto el azúcar añadir la miel y el chocolate troceado finamente. Remover hasta que se derrita el chocolate, retirar del fuego y añadir el extracto de vainilla.
Echar la mezcla de chocolate en el bol donde está la avena y remover hasta que todo se haya impregnado bien de chocolate.
Verter en una bandeja de horno, extender todo lo posible la mezcla, y hornear 30 minutos o hasta que veamos que se ha secado. Cuanto más se hornea más crujiente queda, pero hay que tener cuidado con que no se queme.
Una vez frío, guardar en tarros herméticos. Se conserva muy bien durante semanas.

viernes, 29 de abril de 2011

Film & Food: Julie&Julia y las islas flotantes


Esta es mi contribución al primer reto que han organizado las chicas de Film&Food, un nuevo blog con poco tiempo de andadura pero con una temática muy interesante: cada mes propondrán una película y habrá que cocinar un plato relacionado con dicha película. A mí, que me encanta la cocina y me encanta el cine, me pareció una idea estupenda. La película propuesta para el primer reto fue Julie&Julia, de la que os hablé hace un año, cuando cociné el bouef bourguignon. Como ya os conté, trata de una chica en plena crisis de  la treintena que decide hacer en un año todas las recetas del libro Mastering the Art of French Cooking, de Julia Child, su ídolo, y contarlo en un blog, y en paralelo narra la vida de la cocinera Julia Child. La peli es divertida, aunque no sea un peliculón que vaya a hacer historia y a ratos es un pelín ñoña. Pero para pasar el rato está bien, sobre todo si eres una gastrobloguera empedernida, ya que inevitablemente te verás indentificada, aunque sea un poquito, con alguna de las protagonistas. En esta ocasión había que cocinar alguna de las recetas que aparecen en dicho libro y como yo no lo tengo opté por una receta que sé que aparece en él, pero acudí a mi Larousse Gastronomique para buscar cómo prepararla (da la casualidad que mi Larousse me lo regaló D. por mi cumple, y ese es precisamente el libro con el que empieza a cocinar Julia Child después de que se lo regale su marido por el suyo, cuando se mudan a París). El plato en cuestión son las islas flotantes, îles flottantes. En la película, cuando a Julia los editores le dicen que tiene que revisar su libro para reducirlo de tamaño ya que de otra manera sería demasiado caro publicarlo, esta es la primera receta que revisa. Y bueno, viviendo en Tenerife, me pareció muy apropiado hacerla.
Las islas flotantes son un postre que consiste en una crema inglesa sobre la que flotan merengues cocidos.  Es uno de esos postres de ingredientes muy sencillos (huevos, leche, azúcar) que se transforman como por arte de magia en algo sublime. Representan precisamente lo que me maravilla de la cocina, la posibilidad de transformar la materia de un estado a otro completamente distinto, sólo con el calor o con el batido. Porque, a ver ¿nunca os habéis planteado a quien se le ocurriría ponerse a batir huevos para hacer merengue? A mí me fascina.
Algo que me llamó la atención de la receta que aparece en el Larousse es que el merengue no lo hierve en leche, sino que lo cuece en el horno al "baño maría". Pero si lo dice el Larousse, amigos, va a misa.

Ingredientes:

3 huevos (yemas y claras separadas)

para la crema inglesa:
las 3 yemas
35 gr de azúcar granulado
250 ml de leche
1/2 cucharadita de esencia de vainilla

para el merengue:
las 3 claras
una pizca de sal
40 gr de azúcar glas

Primero preparamos la crema inglesa. Calentamos la leche con el azúcar granulado y la esencia de vainilla en un cazo, sin que llegue a hervir. Lo ideal es que alcance los 85ºC, si tenéis termómetro y podéis medirlo. En ese momento añadimos las yemas y removemos constantemente con las varillas hasta que la mezcla espese (en mi caso tardó 10 minutos). El punto ideal se alcanza cuando al pasar un dedo por una cuchara mojada en la crema la traza del dedo permanece. Retiramos del fuego, metemos el cazo en un bol con agua fría y continuamos removiendo hasta que la mezcla esté tibia. La pasamos a unos vasitos, los tapamos, y los dejamos enfriar unas horas en la nevera.
Mientras, preparamos el merengue. Calentamos el horno a 150ºC con una fuente con agua que será el baño maría. Montamos las claras con la pizca de sal añadiendo poco a poco el azúcar glas, hasta alcanzar la consistencia de picos duros. Pasamos a una fuente y ponemos esta en el horno, dentro del baño maría. Horneamos 15 minutos, o hasta que empiece a dorarse el merengue.
Dejamos enfriar antes de montar el postre.
Cuando vayamos a servir el postre sacamos los vasitos con la crema inglesa de la nevera, ponemos por encima de la crema una buena cucharada de merengue, y decoramos con ralladura de piel de limón.

Bon appétit!

martes, 1 de marzo de 2011

Concurso de cocina Pimienta Rosa



Pimienta Rosa es un blog que comenzó con la intención de animar a la gente a que cocine platos sencillos y sanos pero no por ello menos sabrosos. Y con esa misma filosofía ha organizado un concurso de cocina, cuyas bases podéis consultar aquí, y que consiste en cocinar "recetas sanas, sencillas y sabrosas, recetas con una buena cantidad de verdura, con pocos ingredientes y normalmente de temporada, y apetitosas, sabrosas, con gracia".
Cada mes se propondrá una base distinta para la receta, y habrá dos blogs que serán jurado para elegir el mejor Chef Pimienta Rosa. Y este mes de marzo nos han invitado a Dit y fet y a mi. Tengo que reconocer que me ha halagado muchísimo que me eligieran de jurado para la primera convocatoria, y más aún al lado de un blog tan bonito como el de Mª Jose. Así que he aceptado encantada porque me gusta su filosofía sobre todo en lo que toca a cocinar con productos de temporada y con mucha verdura. Creo que esa es la asignatura pendiente de mucha gente, cocinar las verduras con gracia, y esta es una manera de que exprimamos nuestra imaginación.
Además, no hace falta tener blog para concursar. Así que ¡animaos a participar! El tema de este mes es "la comida enrollada". Pimienta Rosa preparará cada mes una receta con el tema del concurso para que os sirva de inspiración, y en esta ocasión han hecho estos rollitos de tortilla rellenos de calabacín y zanahoria cuya receta podéis ver aquí.


Además, el ganador o ganadora se llevará un premio, así que más motivos para participar ;)

Por mi parte, seré un jurado ecuánime y no me dejaré sobornar por nadie, ¡prometido!  Hay unos estrictos criterios de valoración, que harán que puntuar vuestras recetas sea más sencillo:

a. que tengan un buen contenido de verdura
b. que sean sencillas, con pocos ingredientes, sin demasiada complicación, rápidas
c. que tengan gracia, vitalidad, que apetezcan con solo verlas
d. que la presentación y la calidad fotográfica sean óptimas
e. que el texto que acompañe sea claro, explicativo, y ameno

¡Esperamos impacientes vuestras recetas!

viernes, 28 de enero de 2011

Pan de Calatrava


Desde que vi en el blog de Laube, ¡Sano y de rechupete!, su convocatoria para participar en un concurso para aprovechar los restos decidí que tenía que participar porque me encantó su alegato contra el despilfarro. Dándole vueltas a qué receta preparar pensé que tenía que ser de pan, porque hago pan todas las semanas y, aunque no suele sobrar, cuando sobra soy incapaz de tirarlo. Así que recordé el Pan de Calatrava que prepara mi suegra y le pedí la receta. Es un postre sencillo, a medio camino entre el pudin de pan y el flan. Fácil de hacer, sano y con la dulzura justa.
Así que esta es mi contribución al concurso ¡Aprovéchame!

Ingredientes:
1/2 litro de leche
1 rama de canela
la corteza de un limón
125 gr de azúcar
150 gr de pan duro en rebanadas
3 huevos batidos

para el caramelo, 4 cucharadas de miel y otras tantas de agua

Poner la leche a calentar con la rama de canela, la corteza del limón y el azúcar. Remojar las rebanadas de pan en la leche y reservarlas en una fuente.
Mientras, precalentar el horno a 180ºC. Preparar el "baño maría", llenando de agua un recipiente más grande que el molde en el que vayamos a hacer el Pan de Calatrava. Cuando la leche hierva, retirarla del fuego, sacar la rama de canela y la corteza del limón y añadir los huevos batidos.
Usamos un molde preferentemente con tapa para que no se seque el pan en el horno. Preparamos el caramelo calentando la miel con el agua a fuego lento, hasta que forma hebra. Ponemos este caramelo en el fondo del molde. A continuación ponemos una capa de pan, una de la mezcla de leche y huevo, y así hasta llenar el molde. Lo tapamos y lo ponemos en el horno dentro de la fuente de agua. Horneamos 30 minutos, comprobando al sacarlo del horno que esté hecho, pinchando con una aguja que tiene que salir limpia.

viernes, 10 de diciembre de 2010

I Concurso de Comida Silvestre - Recetario silvestre y ganador

He tardado unos días, sí, pero que conste que ha sido por un buen motivo. Lo primero es que quería hacer un resumen con enlaces a todas vuestras recetas. Con lo que os lo habéis currado, era lo mínimo, ¿no? Lo segundo es que este fin de semana (porque puente no he tenido) he estado liadilla con otros asuntos, igualmente silvestres. No sé si recordareis que, con motivo del último World Bread Day, aproveché para presentar nuestro loco proyecto de sembrar trigo. Bueno, pues este fin de semana ha sido el gran día, por fin lo hemos sembrado, 6 kilos y medio en 600 metros cuadrados, no tenemos ni idea de lo que saldrá de todo esto pero estamos muy ilusionados y aprendiendo mucho con todo este asunto. Si queréis ver las fotos del terreno y de la siembra, D. está escribiendo un blog con todo el proceso. Lo hemos llamado Isla de pan, y allí iremos colgando toda la información y los avances de nuestro proyecto.

Y ahora, al tema de la comida silvestre. Primero el resumen y al final ¡desvelaré el ganador!
Han sido 37 recetas recibidas, la verdad que muchas más de las que me esperaba, porque el tema no era fácil, requería salir al campo y recolectar, limpiar y preparar algún tipo de planta o animal. Pero veo que todos vosotros sois unos recolectores avezados, y este reto no os resultó nada complicado.
En lugar de ordenar las recetas por orden de llegada, he preferido hacerlo por temas, porque pienso que a los que os interesa esto de la recolección silvestre os será más útil. A saber: setas; flores, hierbas, y plantas aromáticas; frutas y bayas; frutos secos; caza y pesca.
Las recetas que me enviaron por correo Sonia y Mercedes, que no tienen blog, las tenéis en formato pdf aquí y aquí.

Setas

La primera en enviar una receta fue Zeditas, del blog Rezeditas, que se fue a "cazar" rovellones y preparó este delicioso Salteado de Rovellons.


Cogollos de agua también se fue al monte a por níscalos y preparó este Pan Campero, una comida ideal para irse de excursión.

Cris nos cuenta que en su familia es tradición ir a cazar setas cada otoño, y con las que recolectó preparó una original Boullabaisse de setas.

Pilar nos demostró que es una recolectora de nivel avanzado, ya que preparó varias recetas. La primera  un Trinxat de setas con tres tipos diferentes de setas y la segunda unos Farsellets de pescado, rolllitos de col rellenos de merluza y boletus edulis, una de las setas más aromáticas que hay.


A Carmen le gusta mucho el campo y además tiene la suerte de tener una huerta, y preparó este Fiambre de setas con unas setas de cardo que encontró en una de sus muchas salidas.


Mercè salió al campo y regresó con una enorme cesta llena de rovellones, y cocinó con ellos unas Croquetas de setas que le quedaron muy lindas.
Lourdes recogió unas setas que salen en la base del tronco de los limoneros y preparó estas Ñoras con setas silvestres. Desconoce el nombre de las setas, así que si alguno de vosotros lo conocéis por favor, decídnoslo.


Chary hizo un Revuelto de setas con las setas de álamo que crecen en algunos rincones de su terreno. Además recogió níscalos, gallinetas y setas blancas. 


Sonia recolectó cerca de su casa unos pucheretes, que son unas pequeñas setas que no crecen por estas latitudes, y envió estos Guisantes con pucheretes.


Sònia, como parte de su menú silvestre, preparó una Sopa de Fredolics, un plato típico de l'Alt Berguedá en el pre-Pirineo catalán, y una Tortilla de otoño con puré de castañas, y Mercedes cocinó un Guiso de setas con patatas. Las recetas de ambas las podéis encontrar en los pdf que os indiqué antes.

Flores, hierbas y plantas aromáticas

Pasamos ahora a la sección de flores comestibles. La primera receta de flores la envió V , con sus Buñuelos de flores de acacias.

Pilar nos envió una tercera receta, además de sus dos recetas con setas, estas Galletas aromatizadas con lavanda, que tanto le gustaba recoger con su abuelo. Todo un homenaje.


Mglòria también ha usado la lavanda para estos Pastelitos de lavanda, y además nos cuenta en su entrada las múltiples propiedades que tiene esta planta.


Finalmente Ivan recolectó unos cardillos, también llamados tagarninas, y preparó con ellos un Risotto con el que ha revivido su blog. Además explica con todo detalle el paso a paso para hacerlo. Esperamos sinceramente que tu blog no vuelva a morir!


Mercedes preparó dos recetas: una salsa de tomate con tomillo salsero y una focaccia de romero, cuyas receta podéis encontrar en el pdf que os indiqué antes.

Frutas y bayas

Kako nos explica en su receta de Tartaleta de murta silvestre como la recogida de estos frutos es una tradición en Chile, tanto que incluso se celebra la fiesta de la Murta.


Akane tiene la suerte de que las higueras en donde ella vive guardan higos hasta bien entrado el otoño, y con ellos preparó estos Higos especiados con vino y miel, una receta sencilla y elegante.


Audaciosus escribe una larga disquisición sobre la conveniencia de la comida silvestre en su entrada, pero no dudo en participar en el concurso con su Jalea de escaramujos, de la que no hay que abusar porque el otro nombre de los escaramujos es tapaculos. Sacad vuestras propias conclusiones.


Y ahora viene tres recetas con madroños, otra estrella de la temporada otoñal juntos con las setas. La primera es de Carmen, que se declara una enamorada de todo lo silvestre y preparó una Tarta de madroños y crema pastelera con los madroños que recogió en los bosques que rodean su casa en el Pirineo.


La gemmota se fue al Montnegre a recoger boletus pero lo que encontró fueron madroños y castañas,  ¡estas son las cosas que tiene ser recolectora! Así que eligió como receta silvestre unas Tartaletas de madroños, en su caso con base de masa integral y relleno de crema catalana.


María ha sido recolectora de madroños toda su vida. Con ellos ha confeccionado un  Licor de madroños, del que hay que disfrutar con moderación. Le gusta tanto ese árbol, que ha plantado un madroño en su jardín, y esperamos que el año que viene le de mucho frutos.


Pedro ha preparado para la ocasión una tartaletas escandalosamente buenas: una base de galletas de chocolate negro para una crema de chocolate blanco con moras por encima.


Carmela ha usado los higos chumbos, que en Canarias se llaman higos picos, para esta Mermelada. Los recoge en la finca de sus abuelos, en Cáceres, y en su entrada incluso nos explica cómo podemos plantar una chumbera.


Daniela recolectó las bayas del Espino Amarillo, una fuente natural de vitamina C, para preparar una mermelada que nos protegeré de los resfriados durante todo el invierno.


Laube es una recolectora empedernida, aunque este noviembre el tiempo no la compañó y no pudo recoger setas, que es lo que ella quería. Pero aún así no se perdió el concurso, y participó con esta Mermelada de higos a la vainilla igualmente silvestre.


Finalmente Sònia, como colofón de su completo menú silvestre, preparó una Sopa de fresitas silvestres cuya receta podéis encontrar en el pdf que os indiqué antes.

Frutos secos

Kako concursó con una segunda receta, este Gulasch vegetariano de castañas con el que entrar en calor durante los fríos invernales de Suiza.


Rakelilla salió a pasear por el bosque y recogió unas castañas con las que preparó estos Muffins de castañas y chocolate. Además en su entrada nos enseña lo bonito que esté el bosque durante el otoño coruñés.


Y para terminar con le sección dedicada a los frutos secos, María Lunarillos envió este delicioso Brazo de castañas y chocolate, tan bonito que da pena comérselo.


Caza y pesca

La receta de Mai no sabía donde ubicarla, porque las perdices las cazó su tío, no ella. Ella recogió las castañas, pero finalmente pensé que el ingrediente principal de este plato es la caza, así que aquí va esta Perdiz guisada con ceps.

Kako nos dejó boquiabiertos con su Geo reportaje, tras la trucha arcoiris, trucha que posteriormente horneó y le quedó para chuparse los dedos.


Y finalmente dos recetas de jabalí. La primera la de Marisol, que cocinó un Jabalí estofado con mostaza con una pata que "cazó" del arcón congelador de unos amigos de su pueblo. Como sus amigos sí habían cazado el jabalí ellos mismos dimos la receta por válida, ya que lo importante es que no fuera comprado.


Ernestina confeccionó unos Chorizos y longanizas con un jabalí cazado por su marido y su hijo. En su entrada además no detalla lo que hay que hacer una vez que cazas una pieza.



Creo, sinceramente, que todos os merecéis el premio, porque habéis enviado unas recetas estupendas, pero como sólo tengo un libro pues la mejor manera de decidir el ganador era por sorteo. A cada una de vuestras recetas le asignamos un número, de manera que quien mandó más recetas tenía más oportunidades de ganar el concurso. Pusimos todos los números en un bol y Paco, que a inocente no le gana nadie, sacó un papelito.


Y el ganador fue:
¡¡ la jalea de escaramujos de Au!!
¡¡ENHORABUENA!!

Por favor, ponte en contacto conmigo para que te pueda enviar el libro y el regalito silvestre ;)
Gracias de nuevo a todos los participantes. Ya estamos pensando en la próxima edición primaveral del concurso.