El reto de este mes de los Daring Cooks es la elaboración de pasta fresca. Los que me visitais desde hace tiempo ya sabéis que me encanta la cocina italiana en general y la pasta fresca en particular. Empecé a preparar la pasta fresca mucho antes de tener blog. Me aficioné gracias a Canny, la reina de la cocina italiana en la blogosfera, cuyas recetas "fusilaba" en mi cocina habitualmente. Me aficioné tanto que una de las primeras entradas que puse en este blog, hace ya tres años, fue la Guía para "dummies" sobre cómo hacer ravioli. Después me fui animando con otras recetas y últimamente me atreví con preparaciones más arriesgadas como los ni-hachi soba. Mi próximo reto son los noodles 100% de alforfón, aunque dicen que son muy difíciles de hacer. Si tenéis curiosidad podéis encontrar todas mis recetas de pasta fresca aquí.
Steph from Stephfood was our Daring Cooks' July hostess. Steph
challenged us to make homemade noodles without the help of a motorized
pasta machine. She provided us with recipes for Spätzle and Fresh Egg
Pasta as well as a few delicious sauces to pair our noodles with!
Steph from Stephfood fue la anfitriona del Daring Cooks de julio. Steph nos propuso preparar pasta fresca sin ayuda de máquinas eléctricas.
Para este reto elegí una receta de Plenty, el libro de recetas vegetarianas de Yottam Ottolenghi, a la que le había echado el ojo hace tiempo. A primera vista puede parecer que la mezcla de especias es excesiva, que se le ha ido la olla a Mr Ottolenghi, pero os aseguro que se combinan a la perfección las unas con las otras alcanzando un equilibrio indescriptible. La única diferencia con la receta original es que la de Plenty usa mantequilla en lugar de aceite de oliva.
Ingredientes para la pasta, para 2 personas
2 huevos
100 gr de sémola de trigo duro fina + 100 gr de sémola de trigo duro mediana
un buen chorro de aceite de oliva virgen extra
un pellizco de sal
1 cucharada sopera de agua caliente, en la que se infusiona media cucharadita de hebras de azafrán
Ingredientes para el aceite especiado,
5 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
1 cebolla pequeña, picada
40 gr de piñones
1/2 cucharadita de jengibre en polvo
1/2 cucharadita de pimentón dulce
1/2 cucharadita de cilantro en polvo
1/4 cucharadita de canela
1/2 chile molido (esto depende de cuanto os guste el picante)
1/4 de cucharadita de cúrcuma
1/2 cucharadita de sal
pimienta negra
2 cucharadas soperas de hierbabuena fresca picada y cilantro fresco picado
Elaboración del aceite especiado
En una sartén calentamos el aceite de oliva a temperatura media, rehogamos la cebolla hasta que empiece a estar transparente, añadimos los piñones y los tostamos, bajamos el fuego, añadimos las especias (ojo, las hierbas no las echéis, esas se pondrán al final en la pasta antes de servirla) rehogamos todo junto hasta que las especias empiecen a desprender su aroma, apagamos el fuego y reservamos caliente.
Elaboración de la pasta
No
quiero ser insistente, pero la elección de la harina es fundamental
para el éxito de la pasta fresca. La harina normal del super no vale, la
pasta hecha con harina normal absorbe demasiada agua y engorda un
montón al cocerla, de manera que aunque trates de hacer tagliatelle
finitos al final el resultado es basto. Lo mejor es usar harina italiana
00 o sémola de trigo duro o una mezcla de ambas. Encontrar harina 00 en Santa Cruz es misión imposible, y desde hace unos meses tampoco encuentro sémola de trigo duro de Cecco ni Biogra, ecológica, que eran las que yo usaba. Afortunadamente, en el Foro del Pan alguien comentó que usaba para hacer pasta fresca la sémola que venden en las tiendas árabes. Así que me acerqué a una tienda, pregunté, y voilá. Ya puedo respirar tranquila, tengo un proveedor estable de sémola.
Se amasan bien los
ingredientes, y en caso de usar sémola mediana se deja reposar 15 minutillos para que la sémola absorba el líquido, ya que la sémola mediana engaña y aunque parezca que la masa está pegajosa es porque tarda un rato en absorber el líquido. Se continúa amasando, y si pasado ese tiempo pensáis que la masa necesita más sémola la añadís. Se deja reposar un par de horas, se vuelve a amasar, y o bien
se usa en el momento o bien se congela. No debe quedar ni pegajosa ni
muy dura, tiene que ser elástica. A partir de aquí hay dos opciones:
rodillo o máquina de pasta. Yo los estiro con mi máquina, pero oye,
antes de comprarla tiraba de bíceps (lo confieso, no tiraba de "mis"
bíceps, le pasaba el rodillo a D. y que estirase él la pasta... suena
poco feminista, lo sé, pero es así). Para estirarla con la máquina, se
coge un trozo de masa, no muy grande, se aplasta dejándolo con forma
alargada, y se pasa primero por la posición cero de los rodillos un par
de veces, y luego sucesivamente por el resto hasta dejarlo con el grosor
que uno quiera. Yo los tagliatelle los dejo al 5, y la masa para
ravioli al 6. Luego se enharina un poco y se pasa por el cacharrito que
sirve para cortar.
Se cuecen cuanto antes, 3-4 minutos, en agua salada. Se escurren y se echan en la sartén donde está el aceite especiado. Se remueven bien y se sirven
inmediatamente, con las hierbas picadas por encima. Creo que los
italianos dicen que es el comensal el que tiene que esperar a la pasta y
no la pasta al comensal :)

































